En los últimos tiempos ha conmovido a la sociedad la muerte inesperada de personas jóvenes y deportistas, que por tal condición aparentaban gozar de excelente salud, incluso en un caso reciente de un profesional sanjuanino. Este hecho, similar a los de un futbolista porteño, un atleta cordobés y un chico de 14 años, durante una clase de gimnasia en Buenos Aires, han alertado sobre la imprevisibilidad de la muerte súbita.

Estas tragedias, frente a lo inesperado, pudieron tener otro desenlace si la prevención hubiera jugado en favor de las víctimas salvándoles sus vidas. Son los recaudos pasivos, con los controles periódicos a los que deben someterse quienes tienen una intensa actividad física y de las acciones activas de la gente que concurre a espectáculos y reuniones deportivas y recreativas.

La muerte súbita es un deceso no traumático que se produce en forma repentina dentro de la primera hora del comienzo de los síntomas en general, aunque los deportólogos incluyen también a las alteraciones que ocurren dentro de las primeras 24 horas, por factores externos. Es decir, los efectos que producen el golpe de calor, los cuadros asmáticos no tratados, y un trastorno llamado "commotio cordis”, un impacto violento en el centro del pecho que pueden provocar una arritmia fatal, son también desencadenantes. La cuestión es que estos eventos de alto riesgo, si bien tienen causas que los provocan, son difícil de detectarlos, más si se trata de un deportista joven.

Por eso los profesionales remarcan la importancia de las evaluaciones médicas profundas por tratarse de actividades físicas que demandan grandes esfuerzos. También prestar mucha consideración a las alteraciones climáticas, por ejemplo el viento zonda en nuestra provincia, absolutamente contraindicado para actividades de gran esfuerzo de cualquier índole.

Dentro de las medidas preventivas, la Fundación Cardiológica Argentina insta a la población a estar entrenada en las técnicas de reanimación cardiopulmonar, que podrían salvar a más de la mitad de las 40.000 víctimas fatales de muerte súbita que ocurren anualmente en el país. Y, cuando se trata de maratones multitudinarias, organizar grupos de voluntarios entrenados que recorran el trayecto de la competencia en bicicleta para brindar asistencia inmediata, además de las ambulancias muy bien equipadas.