Cristian Fretes va directo a recibir una condena de reclusión perpetua por el brutal crimen de su mujer embarazada y la pérdida de ese bebé que llevaba en su vientre. El primer paso lo dio ayer el juez Benito Ortíz que lo procesó con prisión preventiva por homicidio triplemente agravado por el ensañamiento, por el vínculo y por violencia de género, la figura del femicidio recientemente incorporada en el Código Penal. Y es que quedó demostrado que el hombre se ensañó con Estela Bustos dándoles golpes, mordiscos y cuchillazos frente a dos de sus hijos, hasta que murió desangrada. Además ella era su pareja y madre de sus cuatro hijos, y la venía sometiendo a maltratos desde que tenía 18 años, incluso había intentado asesinarla a tiros en el 2002.
La resolución del juez del Primer Juzgado de Instrucción no sorprendió a Cristian Oscar Fretes (34), quien ayer se mostró tranquilo, revelaron. Un psicólogo señaló en su informe que no exhibe sentimiento de culpa y angustia. Es más, un policía testimonió en la causa que el día que detuvieron a Fretes, le escuchó decir: ‘se lo merecía’, en referencia a la ahora fallecida Estela del Valle Bustos (30), y que agregó que ‘con buena conducta, en siete años estoy afuera’.
Lo sucedido la tarde del 25 de mayo último en esa casa del Bº Las Alondras, en Chimbas, fue el epílogo de una historia marcada por la violencia. Los familiares de Estela declararon que Fretes siempre la maltrató. La golpeaba desde que eran novios, el mismo día de su cumpleaños de 18 años le dio una paliza. Andrés Godoy, el padrastro de Fretes, contó que el 2 de marzo de 2002 intercedió para que dejara de golpear a Estela, que estaba embarazada, y de respuesta recibió 4 balazos. Hay numerosos testimonios de las veces que vieron a la mujer con moretones y los ojos hinchados. La golpeaba hasta cuando ella iba a visitarlo al penal. Fretes tenía antecedentes penales: una condena de 5 años por robo en Córdoba, otra de 7 de años por el intento de homicidio de su padrastro y a eso se le sumaron otras causas por hurto, amenazas y lesiones, según la causa.
La traumática relación duró 12 años, con sucesivas golpizas a Estela y a sus cuatro niños. Ese final anunciado ocurrió el 25 de mayo último, cuando Fretes volvió furioso a su casa después de escuchar el comentario que su mujer supuestamente tenía un ‘amigo’. Ella le estaba preparando sopaipillas. La tiró al piso tomándola del cabello, le dio trompadas, puntapiés, mordiscones, también le pegó con los palos de amasar y le dio varios cuchillazos. Hasta la golpeó en la vereda, cuando ella intentó escapar. Todo ésto en presencia de sus hijos de 10 y 4 años, a quienes luego amenazó y obligó a que lo ayudaran a bañarla y acostarla en una cama. Estela murió desangrada, con su bebé en su vientre. Ahí, le dijo a los niños: ‘tu mamá no se va a despertar más’. Después, inventó en vano la historia del robo para encubrirse.
