Las casillas de mail de los supermercados y mayoristas se llenaron estos días de notificaciones que suspendían envíos de alimentos y artículos de limpieza, luego de que el dólar oficial se instalara en la barrera de los 8 pesos. En algunos casos, las entregas se hacen ‘’sin precio’’ -o sea se facturarán más adelante- y que los proveedores les comunicaron que ‘’miércoles o jueves’’ habrá un escenario más claro, según precisaron las fuentes consultadas. Intertanto, hay productos puntuales que ya cambiaron su precio en góndola (ver aparte); a la vez que reconocieron los comerciantes que los clientes no se han volcado masivamente a hacer compras con el objetivo de atesorar.
‘’El 90% de las entregas que teníamos previstas para estos días las suspendieron. Me pasó por ejemplo con la yerba CBSé que me la mandaron a precio abierto, eso significa que le van a poner el precio más adelante. Los proveedores se están atajando y quieren esperar hasta que esto se acomode, nadie quiere perder plata’’, explicó el gerente de un reconocido mayorista capitalino, que prefirió en esta oportunidad el off the record.
A decir de los empresarios, atado a la experiencia que tienen en el rubro, ‘’tarde o temprano los precios se van a mover, aunque no debería ser al mismo ritmo de la devaluación que hubo’’.
La incertidumbre que viven los grandes jugadores del sector también se trasladó a los almacenes. ‘’Está todo convulsionado y nadie te asegura cómo van a quedar los precios’’, apuntaron en Autoservicio Myriam. ‘’Vino casi todo al mismo precio, excepto algunas cosas muy puntuales’’, agregó María del Carmen, de Tiempo Autoservicio. En tanto, el encargado de salón de un distribuidor de artículos de limpieza aseguró a este diario que ‘’nos informaron que a más tardar el jueves van a normalizar las entregas, están viendo que todo se normalice y ahí definirán la lista de precios’’.
La duda de las comerciantes es saber a qué precio van a reponer los productos y la duda de los proveedores se centra en conocer si el esquema de costos de los fabricantes se va a trastocar y, de esta forma, si va a ser necesario correr los precios hacia arriba, aunque reconocen que sólo deberían elevarse aquellos que dispongan de algún componente importado.
Otro que se sumó a la incertidumbre reinante fue el rubro de la carne. Ya comunicaron desde los frigoríficos más importantes de La Pampa a las bocas de venta locales que ‘’al menos esta semana no enviarán mercadería’’. Los que manden camiones, lo harán a cuentagotas y adelantaron a los carniceros que ‘’viene con precios nuevos’’.
Ayer, Fernando Aguirre, vocero de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS), que agrupa a los súper más pequeños y del interior, dijo que ‘’pensar que la devaluación no vaya a tener un impacto en los precios sería ridículo, pero también sería ridículo que si hubo una devaluación del 20%, el aumento de precios sea del 20 por ciento’’. En el medio, los clientes, que por ahora son rehenes de las especulaciones empresarias.
