Fue uno de los sorprendentes juveniles que vistió, hasta el año pasado, la casaca del SEP, equipo del que prefirió guardarse los motivos de su alejamiento. “Fueron diferencias de criterio con el señor José Díaz, de quien estoy muy agradecido por haberme dado la oportunidad de estar en esa escuadra. Es un tema del que no quiero hablar demasiado”, contó con singular determinación este pibe de 18 años que ayer, ganando los dos embalajes previstos, ratificó su liderazgo en la general de metas sprinter.
“Sinceramente me siento muy bien en mi nuevo equipo (el santiagueño Squadra Marsan) y creo que al estar integrado por corredores sub-23 y no tener ciclistas de más edad, se abren las posibilidades a todos y hay más libertad. En conjuntos más fuertes, por ahí a los jóvenes nos relegan un poco”, explicó.
La juvenil promesa riojana contó que esta Vuelta significó mucho para él. “Por muchas cosas es muy importante para mí, porque fue la primera y porque haber ganado las metas sprinter me abrió las puertas a otras propuestas. Varios equipos grandes me han preguntado si quiero sumarme a ellos, pero a mi edad, debo ser muy cuidadoso en las carreras que corro. Hacer otra competencia larga, de tantas etapas, no sería conveniente. Veremos qué pasa más adelante, por ahora quiero disfrutar de este logro, que con el Argentino juvenil del año pasado son los más grandes que logre”.
