El mejor recurso para aislar del agua de la lluvia, del frío exterior y para ahorrar calefacción es el uso de burletes. Además también aíslan contra los ruidos exteriores cerrando el paso del polvo, hojas e insectos. Se los puede encontrar en muchísimas formas y materiales, tanto para puertas y ventanas como para cualquier otro tipo de aberturas.

Antes de comprar el burlete se debe verificar las características del espacio a cerrar, ya que de acuerdo a ellas será el producto a elegir dentro de las posibilidades que ofrece el mercado. En carpinterías de madera se podrán utilizar perfiles o burletes clavados, mientras que en carpinterías metálicas pueden utilizarse tornillos parker o adhesivos de contacto.

Para pequeñas hendiduras vienen productos como masillas o selladores no adhesivos en pomos o sachets. En el caso de que sean más grandes se pueden elegir burletes de materiales flexibles que se colocan con adhesivos especiales o por el mismo autoadhesivo que viene aplicado de fábrica.

El burlete a colocar deberá tener el doble de espesor que la abertura a cubrir. Se puede elegir en distintos materiales como la espuma de poliuretano con o sin autoadhesivo, que resisten a la luz solar, con una vida útil de hasta 6 o 7 años. Los de goma flexibles, de mayor resistencia a la intemperie por estar fabricados en caucho sintético espumado.

Para las filtraciones debajo de las puertas existen burletes plásticos autoadhesivos con bordes flexibles que ejercen una acción de cepillo o aquellos zócalos en aleación de aluminio con burletes de goma que presionan contra el piso a medida que la hoja se abre o se cierra. Al colocarlos, se tratará de evitar que su rozamiento resulte excesivo y produzca marcas en el piso.

Para las ventanas corredizas vienen los simples perfiles que acompañan el deslizamiento de la hoja y cierran como una falda a lo largo de la abertura, o aquellos de juego macho y hembra que se colocan tanto en la hoja como en el marco y que se introducen uno en el otro cuando se cierra la ventana.

En todos los casos al comenzar a colocar los burletes con adhesivos, se debe poner especial cuidado en limpiar las superficies de restos de pintura, manchas de grasas o suciedad, pasando un trapo con solvente o aguarrás, para luego repasar con un paño con detergente y enjuagar bien con agua. Una vez seco se procede a aplicar el adhesivo o el producto con autoadhesivo.

En el caso de que se produzcan roturas o grietas por el uso prolongado o por la suciedad, es mejor reemplazarlos antes que intentar repararlos o limpiarlos.

Fuente: construir y decorar