Un toque de auxilio. La pulsera antipánico está ideada para que las víctimas de violencia familiar puedan pedir socorro cuando el agresor viole la orden de restricción que se emite una vez que intercede la Justicia.
�El Gobierno salteño adquirirá pulseras antipánico para asistir a las víctimas de violencia familiar que, en una primera etapa abarcará a quienes vivan en la capital provincial.
‘Estamos en condiciones de empezar con una primera etapa de cien pulseras antipánico, luego de poner el orden necesario en el sistema de emergencias 911, en cuanto a cobertura y tiempo de respuesta‘, informó a Télam el secretario ejecutivo de la Coordinación de Ministros de Salta, Alejandro Cornejo.
Las pulseras estarán destinadas a ‘personas que cuenten con una intervención judicial‘ por violencia familiar y durante esta primera etapa será para víctimas que se encuentren en el ejido de la capital provincial.
Es en ese sector de la provincia ‘donde ya tenemos una gestión eficaz y eficiente para el funcionamiento‘ de estos dispositivos, que requieren de una respuesta prácticamente inmediata, porque de lo contrario no tiene razón de ser la implementación de las pulseras antipánico, sostuvo el funcionario.
El objetivo es que cualquier persona que sufra un ataque de violencia intrafamiliar pueda ‘pulsar un botón y obtener una respuesta inmediata‘, para lo cual el sistema tiene que estar ‘perfectamente diagramado‘, sostuvo.
Cornejo detalló que el dispositivo es ‘como un reloj teléfono, que tiene un GPS con el que se monitorea cada minuto su ubicación‘, y precisó que requiere de ‘agentes abocados al seguimiento‘.
Por otro lado, manifestó que para el correcto funcionamiento de este servicio es necesario que ‘estén asignados móviles policiales cercanos‘ al lugar en el que se encuentra la víctima con la pulsera.
Incluso, el aparato le permite a la víctima hablar y, por lo tanto, el Sistema de Emergencias 911, con el que estará conectado, puede grabar la comunicación. De esta manera, mientras el móvil de la fuerza de seguridad se desplaza al lugar del hecho, sin demorar más de cinco minutos, el operador que atiende la llamada puede seguir lo que le está ocurriendo a la persona que pulsó el botón.
A su vez, el sistema ‘prevé indicadores de funcionamiento‘, entre ellos el de los niveles de batería, por ejemplo, señaló el funcionario.
‘En estos momentos estamos evaluando los precios y las ofertas existentes en el mercado para tomar una decisión y en los próximos 60 días convocar el proceso licitatorio para la primera etapa‘, indicó el secretario.
‘Es una iniciativa de Pace, quien solicitó esa posibilidad, y que fue bien recibida por Sylvester, por entender que es un beneficio para la comunidad. Ahora se está trabajando estratégicamente para su puesta en marcha‘, argumentó. Cornejo manifestó que la inversión estimada para los primeros cien dispositivos ‘es de 200.000 pesos, a lo que se le suma un servicio mensual de entre 80 y 160 pesos por cada uno, debido a que requieren de una especie de abono, como un teléfono celular‘.
Pero la cuestión no quedará ahí, ya que se está analizando la posibilidad de extender la utilización de este sistema a otras situaciones relacionadas con la seguridad, para que no quede circunscripto únicamente a la violencia familiar.
