Los Pumas cayeron ayer ante Sudáfrica por 24-13 y finalizaron en un más que digno cuarto puesto en la octava Copa del Mundo de rugby que se desarrolla en Gales e Inglaterra. Con un equipo disminuido por la gran cantidad de lesionados, Los Pumas casi nunca hallaron el camino para quebrar la buena defensa sudafricana y las pocas veces que lograron superar la primera línea de tackle, cometieron imprecisiones o se aislaron y terminaron perdiendo la pelota. Los Springboks, que tampoco lucieron, fueron más sólidos en la zona de contacto y más eficaces a la hora de marcar. Por eso, se llevaron una victoria con sabor a poco, ya que su objetivo era el título.
Pese a la caída, Los Pumas redondearon un buen Mundial en el que se mostraron superiores a los equipos europeos y no tan por detrás de los otros tres protagonistas del Rugby Championship, que fueron los que le ocasionaron sus tres caídas a lo largo del certamen. Daniel Hourcade se la jugó por un plante joven y por un estilo de juego ofensivo, que aunque no dio el resultado esperado, sirvió para que el equipo superara a los rivales que se le pusieron enfrente.
Argentina jugó un mal primer tiempo. Cometió demasiadas infracciones, le faltó claridad para atacar y por eso los ‘Boks‘ manejaron la ovalada. Tanta la superioridad que se fueron al descanso en ventaja por 16-0. El segundo tiempo arrancó con Los Pumas intentando, pero el partido se tornó impreciso. Los dos buscaron con pocas ideas. Los Pumas vulneraron el ingoal sudafricano con un try de Orlandi para cerrar así su participación en la Copa del Mundo con una caída más digna. Fue el cierre para una buena tarea de Los Pumas a lo largo de los siete partidos que jugaron. El balance es positivo. Aunque no traigan medallas, se espera un futuro promisorio para un plantel que en su mayoría llegará a Japón 2019.
