Estados Unidos, 9 de junio.- Christian McPhilamy tiene sólo 8 años de edad. En el 2013 vio un comercial que lo marcó para siempre: el hospital St. Jude Children’s, donde los niños reciben tratamiento para el cáncer pedía apoyo de donantes de cabello para hacer pelucas para niños enfermos.
A Christian le impresionaron mucho las imágenes. Tanto que no lo dudó: durante dos años se dejó crecer el pelo para donarlo a una fundación que hace las pelucas. El pasado 20 de mayo, Christian finalmente se cortó el pelo y donó a la fundación "Children with hair loss" (Niños con pérdida de pelo) más de 40 centímetros de un sano y brillante cabello.
Durante este tiempo, Christian soportó las burlas de sus compañeros, pero nada le importó. El amor y la solidaridad, ante todo.
