En la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, Putin depositó un ramo de rosas rojas a los pies del féretro y se sentó entre la viuda y el hijo del diplomático, con quienes habló mientras sonaba música fúnebre, informó la agencia de noticias EFE.
 

 

El féretro con los restos del diplomático estuvo en todo momento flanqueado por una guardia de honor, banderas rusas y coronas de flores, según mostraban imágenes ofrecidas por la televisión rusa.
 

El presidente concedió a Karlov de manera póstuma el título de "Héroe de Rusia", la máxima distinción del país, y calificó el asesinato del embajador como "una provocación destinada a abortar la normalización de las relaciones ruso-turcas y torpedear el proceso de paz en Siria".
 

 

Karlov, de 62 años, encabezaba la legación rusa en Ankara desde 2013, y fue calificado de "profesional del máximo nivel" por el canciller Serguéi Lavrov, mientras que Medvédev aseguró que el crimen "no quedará impune".
 

La Cancillería honró al embajador con una placa en el vestíbulo del edificio dedicada a los diplomáticos caídos en acto de servicio, en cuya fachada los moscovitas depositaron numerosos ramos de flores.