San Juan, 31 de mayo.- Dicen que para poder gozar hay que saber sufrir. Y Unión sufrió, y Unión gozó. Y Unión pudo desatar esa locura contenida y envolverse en un abrazo con sus hinchas, con toda esa gente que se acercó al 12 de octubre para alentar, para dejar la garganta en la tribuna.

El conjunto del Gino Laciar había ganado 2-1 en el partido de ida y tenía todo a su favor. Sin embargo, la revancha lejos estuvo de ser un trámite. Sobre todo cuando a los 13 minutos del inicio, Federico Acevedo, en contra, anotó para los de Sunchales. De ahí en más, fue cuesta arriba para los de Rawson. Y es que si bien Lisandro Sacripanti pudo igualar de penal, sobre el final de la primera parte, la alegría duró poco porque a los 4 del complemento Franco Soldano volvió a desnivelar.

El choque fue parejo, duro, trabado, sin superioridades ni desniveles. Recién a los 40 minutos, Daniel Giménez pudo capturar la pelota en el área y mandarla al fondo de la red para Unión. El gol del Tanque ponía el 2 a 2 y le daba la clasificación al sanjuanino. Todo era alegría, la gente festejaba a cuenta. Sin embargo, el local cedió terreno en los minutos finales y Lucas Saucedo no lo desaprovechó. Con un golazo mandó a callar a todos para locura de la visita.

Con el final del partido, llegaron los rezos, súplicas y promesas de los hinchas de Unión. Fue uno, fue otro, hasta que Rudisi estrelló su remate en el travesaño. Pero Autino fue el encargado de resucitar al Azul. Lucero se lo atajó a Jalud y Nataliccio selló el pasaporte a la final.

De esta manera, el miércoles Unión recibirá a Atlético Paraná y el 8 de junio definirá en Entre Ríos.