El Gobierno cargó duramente las tintas contra los fondos buitres durante la Asamblea Anual del FMI y Banco Mundial, celebrada en Tokio, a quienes acusó de tener “tratamiento privilegiado” sobre el resto de los deudores y puso como ejemplo de esto el embargo sobre la Fragata Libertad en Ghana.

La declaración final que marca la posición argentina, que lleva la firma del ministro de Economía, Hernán Lorenzino, fue elevada por el secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, quien ofició como cabeza de la delegación argentina.

“La Argentina está afrontando un extraordinario, y a veces ridículo desafío lidiando con los acreedores denominados fondos buitre, que buscan tratamiento privilegiado a través de los litigios que presentan baches legales, aún cuando adquirieron deuda soberana a centavos de dólar”, sostiene el texto.

El documento fue enviado al Comité Monetario y Financiero del FMI e incluye las posturas del resto de los países que integran la silla argentina, que son Bolivia, Uruguay, Chile y Paraguay.

En particular, Lorenzino utilizó el ejemplo del actual “intento de embargo” de la Fragata Libertad en Ghana, para dar cuenta “del vacío legal en la arquitectura financiera internacional” en este tipo de cuestiones. Pidió medidas contra esto. (DyN)