Buenos Aires, 2 de mayo.- El coreógrafo Flavio Mendoza visitó Dubai , la moderna capital de los Emiratos Árabes, y quedó deslumbrado por la cultura… un par de cosas más. Clases de baile, turismo y un amigo árabe que tiene "cosas como de familia real".
Al parecer, Mendoza habría mezclado negocios y placer y aprovechó su viaje relámpago por el Medio Oriente para aprender una nueva danza, el "Bollygood", y para pasar tiempo con un amigo árabe que tiene "cosas como de familia real", según contó en una entrevista reciente.
Más allá de la inversión inicial, Mendoza reconoció que una vez que llegó al país árabe no gastó nada más y se dio todosd los gustos: "¡Viví el cuento del príncipe!", exclamó animado. Algunas de esas cosas serían manejar una Ferrari, y hacer un viajecito a París.
"¿Viste que dicen que muchas propuestas indecentes nacen de jeques árabes?", preguntó Mendoza, y remató: "¡Yo me sentía re gato!", según publicó la revista Paparazzi. El coreógrafo y su "amigo" se quedaron en los departamentos "Green", uno de los muchos complejos de lujo que tiene la ciudad, que es una suerte de Meca para los millonarios.
El lado negativo de visitar a su amigo es que en los Emiratos Árabes, como en muchos países de la zona, está "prohibida" la homosexualidad. "No podíamos mostrarnos tranquilos", reconoció el coreógrafo, y critió la manera en que vio tratar a las mujeres porque él es "totalmente feminista".
Ahora que volvió a la Argentina, Mendoza va a dejar pasar el tiempo para ver como evoluciona la relación: "¡Ojalá me case y me vuelva una princesa!"
