El 30 de mayo próximo habrá una cumbre de las cancillerías argentina y chilena con el objetivo de legalizar las ‘veranadas’ (cruza de cabras desde Chile para engorde con pasturas locales) que anualmente se producen en los altos valles cordilleranos de San Juan. El plan es establecer normas sanitarias y ambientales para el desarrollo de esa actividad productiva, además de reeditar el arancel que deben pagar los arrieros por alimentar aquí sus animales. ‘’Es un tema que venimos tratando hace muchos años con Chile, ahora queremos darle alguna solución definitiva, preparándonos para la próxima temporada’’, anticipó Elena Peletier, secretaria de Relaciones Institucionales de San Juan.
Cada año, entre fines de noviembre y principios de abril, unas 47 mil cabezas de ganado caprino chileno llegan a pastar a Calingasta. En ese tiempo los arrieros (viven en casas precarias, de piedra) además de alimentar sus cabras, elaboran queso y luego lo comercializan, y contaminan la zona tirando, por ejemplo, pilas a la vera de los ríos. Durante 4 años -entre 1996 y el 2000- hubo un acuerdo binacional y se legalizó el cobro de un canon por el uso y explotación de los suelos, que los ganaderos chilenos debían depositar una vez al año, al principio de temporada; en una cuenta del gobierno sanjuanino en Chile. Esos fondos luego se distribuían 50% a la provincia, 22% a gendarmería que custodiaba la zona y 28 % a Calingasta. Pero desde el año 2001 en que se detectó un brote de aftosa en Argentina, las autoridades del Servicio Agrícola Ganadero (SAG) chileno prohibieron la actividad y el arancel quedó sin efecto, a pesar de que las veranadas siguieron en forma clandestina. El problema sanitario se solucionó, pero la regularización de las veranadas, no. ‘El municipio de Calingasta tiene una ordenanza y cobra 5 dólares por cabeza de ganado, pero sólo cuando salimos con inspectores y encontramos in fraganti a los arrieros’’, dijo ayer Robert Garcés, intendente de Calingasta. Así se logra más o menos recaudar alrededor de un 10% de los 235 mil dólares que corresponden (47 mil cabezas multiplicadas por 5 dólares). La Secretaría de Control Ambiental junto al Inta y Gendarmería también salen a controlar periódicamente el manejo de los residuos y el control para evitar la pesca, caza o deforestación (extracción de leña en verde). ‘’Prácticamente ya tenemos la solución, falta un vuelta de tuerca’’, prometió Peletier, quien agregó que el tema se reactivó fuertemente en la última reunión del comité de Integración del 3 y 4 de mayo pasado. Desde entonces se han multiplicado aquí en San Juan las reuniones entre los representantes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Migraciones, Aduana, Inta, Gendarmería y el municipio de Calingasta. En la legalización que se trabaja, además del canon obligatorio se quiere establecer la ‘carga’, es decir, la cantidad de ganado que podrá cruzar a pastar para evitar degradación del suelo.
