Racing venció anoche a Quilmes por 1-0, de visitante, en un encuentro por la 16ta, fecha del torneo de Primera, y alcanzó en la punta a River, rival al que enfrentará en la próxima jornada y que hoy recibirá a Olimpo. El gol del conjunto que conduce Diego Cocca lo convirtió el delantero Gustavo Bou (10 en el certamen), a los 41 minutos de la segunda etapa.

El equipo visitante, con un 4-4-2 flexible, jugó mal en el primer tiempo, más allá de la chance que desperdició Bou, a los 32 minutos, y sólo conservó el cero en su arco por su arquero Sebastián Saja, quien le contuvo un penal a Sebastián Martínez, a los 41m.

La diferencia entre un equipo y otro en los 45 minutos iniciales estuvo en la intensidad, presión y actitud, pero ambos fallaron en la definición.

El DT Cocca en el entretiempo realizó una variante que le dio buenos resultados: el ingreso de Iván Pillud por Marcos Acuña.

Con eso, Racing tuvo mayor equilibrio y así generó algunas chances de gol en los pies de Ricardo Centurión (2m. y 6m.) y Bou (12m.) y en la cabeza de Yonathan Cabral (17m.).

Pero el equipo de Avellaneda chocó una y otra vez con la seguridad del arquero Walter Benítez, que tuvo una buena actuación.

Encima, sobre los 29 minutos, Racing se quedó con diez jugadores por la expulsión de Cabral y todo se le hizo más difícil. Quilmes, que también terminó con diez por la roja a Alan Alegre, tuvo en Brian Sarmiento a su mejor jugador.

Racing, a los 41 minutos, se puso en ventaja con el gol de tiro libre de Bou, con cierta complicidad de Benítez, y en el descuento Gonzalo Klusener se perdió el empate.

En el final hubo disturbios en la platea de Quilmes entre los barras y socios y también quedó como anécdota el enojo de Diego Milito por su reemplazo. Aunque con el triunfo todo quedó en el olvido.