El capo narco más buscado del mundo, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, que se había fugado cinematográficamente, por segunda vez, el último 11 de julio de la cárcel de máxima seguridad del Altiplano mexicano, utilizando un túnel excavado desde el baño de su celda hasta el exterior de la prisión, fue recapturado ayer.
La caída del líder del Cartel de Sinaloa se concretó en una operación de la Marina mexicana en la ciudad de Los Mochis, estado de Sinaloa, en la que murieron cinco personas, un marino resultó herido y se detuvieron a seis acompañantes del escurridizo narcotraficante.
‘Misión cumplida: lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos que Joaquín Guzmán Loera ha sido detenido‘, expresó el presidente de México Enrique Peña Nieto en su cuenta de Twitter. ‘Mi reconocimiento al Gabinete de Seguridad del Gobierno de la República por este importante logro en favor del Estado de Derecho en México‘.
La detención del legendario Guzmán es una victoria para el mandatario, después de que la última huida hace seis meses avergonzara al Gobierno y dejara en evidencia la capacidad del narcotraficante de corromper y amedrentar a las fuerzas de seguridad.
El operativo sobre un domicilio de Los Mochis se realizó por la mañana a raíz de una denuncia ciudadana sobre la presencia en el lugar de personas armadas. Cuando los efectivos de la Marina concurrieron al lugar fueron recibidos con disparos de presuntos integrantes del Cartel del Pacífico.
Según la información, en la vivienda también estaba el jefe de la zona norte de Sinaloa del Cartel del Pacífico, Orso Iván Gastelum Cruz.
El raid para sostener la huida de ‘El Chapo’ terminó en un motel donde se había refugiado para escapar de un operativo de la Marina. El peligroso narco había logrado huir por el sistema de alcantarillado de una casa ubicada en el barrio de Scally junto con Orso Iván Gastelum Cruz, tras un intenso tiroteo con las fuerzas de seguridad.
Ambos recorrieron un tramo por el drenaje y en algún punto se apoderaron de un vehículo y llegaron hasta el motel, donde horas después fueron capturados en el marco del operativo implementado por la Marina vía terrestre y aérea con el apoyo de agentes de la Administración para el Control de Drogas de EEUU, (DEA).
Guzmán es considerado el enemigo público número uno de Chicago por introducir drogas ilícitas a los EEUU, por eso, está pendiente su extradición al país del norte. Allí tiene pendientes con la Justicia en tribunales federales Arizona, Texas, California, Illinois, Florida y Nueva York, donde enfrenta decenas de cargos por narcotráfico y lavado de dinero.
En el operativo se secuestraron además cuatro vehículos, dos de ellos blindados, ocho armas largas, un arma corta, cargadores y municiones de uso militar y un tubo lanzacohetes con dos cargas.
La fiscalía federal de México ofrecía 3.35 millones de dólares por datos que llevaran a su captura.
