El juego, es una actividad propia del ser humano, por naturaleza es creador, y para comunicarse y poder expresar sus ideas, pensamientos y sentimientos, recurre a una diversidad de lenguajes símbolos y códigos. El desarrollo de las actividades recreativas debería ocupar un lugar preponderante en el espacio curricular. Todas las manifestaciones artísticas que incluyen el arte y el juego son privativas de la familia y la escuela. Nada mejor que en este receso escolar, la familia pueda potenciar el juego y el arte. Ellas contribuyen a la formación de una persona plena y, además constituyen una energía sanadora en cualquier etapa de la vida. El juego, fortalece el vínculo entre los integrantes de una familia y entre docentes y alumnos. Los lenguajes expresivos ofrecen una alternativa para resignificar el aprendizaje desde una perspectiva integral. Además, el arte, la creatividad y las experiencias lúdicas juegan un papel preponderante en la educación de niños y jóvenes. Hay competencias que la escuela debe tener en cuenta para preparar a los alumnos para la vida, como son las competencias intelectuales, prácticas, interactivas, sociales, éticas y estéticas. Desde la perspectiva de Gardner autor de las inteligencias múltiples como la lingüística, la lógico matemática, espacial, musical, corporal cinética, interpersonal e interpersonal. Es decir, considerar el aprendizaje como seres integrales. Recuperar algunas de estas inteligencias y competencias relacionadas con la estética y el arte. El niño juega para conocerse y a lo largo de toda la vida. El juego es el elemento esencial para equilibrar las diferentes dimensiones del ser humano, en lo corporal, afectivo y sicológico. Mediante él logra vivir intensamente utilizando sus sentidos para reconocer su mundo, huele, experimenta, fantasea, crea estimulando la capacidad de aprendizaje .Los padres deben facilitar las herramientas necesarias para lograr esta exploración y adaptación al entorno, es un aporte a su socialización. Impulsar la exploración y expresión por medio de diversos lenguajes artísticos, no sólo hace único a los individuos, sino que los conecta con una colectividad. De esta manera, el arte desde el inicio de la vida, permite entrar en contacto con el legado cultural de una sociedad y el ambiente que rodea a la familia Lamentablemente, no en todas las instituciones educativas está presente la educación artística (música, plástica, teatro) desde la aplicación de la Ley Federal de Educación. Contemplar el arte como una actividad inherente al desarrollo infantil constituye a evidenciar su carácter potenciado comparable con el juego y los distintos espacios en que transcurre la vida del niño joven. El juego, no es privativo del niño y joven, sino el adulto también debería disfrutar de lo lúdico y artístico. San Juan, en este receso invernal, ofrece múltiples actividades para disfrutar de lo artístico, jugar en familia, visitar exposiciones, bibliotecas, pintar juntos .Por ello, la educación, debe proponerse incluir el juego, y el arte para transformar y llenar de sentido la vida. La educación debe ser una actividad placentera, motivadora, dentro de un escenario de apoyo, orientación y flexibilidad. Hay que considerar que la manera como se expresan los alumnos a través de los lenguajes artísticos, los va transformando a medida que van creciendo. La familia no debe cubrir la agenda del niño con actividades extraescolares, sino dejar espacio para el juego, como elementos mediadores de comunicación y que forman parte de un recorrido evolutivo.