Los De los Ríos, Mario y su hijo José Luis, dueños de una porción de 6.052 hectáreas de campos ubicadas en El Encón, departamento 25 de Mayo, denunciaron que el sábado se encontraron con que el cierre perimetral que estaban colocando estaba destrozado, faltaba parte de los alambres y que hasta algunos palos fueron quemados. Se trata de una escalada en el conflicto que los empresarios mantienen con integrantes de la Comunidad Huarpe asentada en la zona, quienes reclaman que les quieren quitar parte de las tierras que vienen ocupando desde hace al menos 500 años. Por el tema hay un recurso de amparo en el que interviene el titular del Tercer Juzgado Civil, Luis César Arancibia, aunque todavía no hay resolución.
Los De los Ríos, quienes por primera vez decidieron hablar, son empresarios dedicados al comercio y mostraron los informes del Registro General Inmobiliario en el que figuran como propietarios de las tierras cuestionadas (ver aparte). Como vocero del grupo, Mario dijo que en una visita que hicieron el sábado a la zona donde está su campo, a unos 20 kilómetros tierra adentro desde la Ruta Nacional 20, se encontraron con el alambrado destruido, faltaban parte de los alambres y a los palos que quedaban los habían partido o quemado. “No hago responsable ni denuncio a nadie”, dijo el empresario, pero precisó que “si los de la comunidad dicen que hacen guardia las 24 horas en el lugar, deberían saber quién lo hizo”.
“El daño está. Sería bueno que digan si vieron algo”, agregó. Por ahora sólo hicieron una exposición en la Seccional 32da de Las Casuarinas, en 25 de Mayo, que incluso fue constatada por personal de la fuerza en una inspección a la zona. Y no descartan hacer una denuncia en la Justicia.
Ariel Carmona, el cacique de la Comunidad Huarpe Salvador Talquenca, dijo desconocer el hecho. “No hemos ido, no sé nada”, sostuvo, y aclaró que ya dejaron de hacer las guardias que habían montado porque había una orden de la Subsecretaría de Conservación y Areas Protegidas de la provincia de suspender los trabajos hasta tanto se aclare la situación.
Los De los Ríos empezaron a alambrar su campo hace poco más de 2 meses como parte de un proyecto de reforestar la zona con especies naturales, con un subsidio de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. Pero los descendientes de los huarpes que habitan el lugar pusieron el grito en el cielo por temor a que los terminen desplazando de los terrenos. Además, tienen miedo de que con el alambrado, principalmente las cabras que crían, puedan morir de hambre o de sed al no poder llegar a las pasturas o a las aguadas.
Para reclamar por sus tierras, integrantes de las dos comunidades de la zona, la Salvador Talquenca y la Clara Rosa Guaquinchay, harán hoy una marcha hasta Tribunales, con concentración a las 9 en la plaza Aberastain.
