La Asociación Nacional de Alcaldes de México solicitó ayuda urgente al presidente Enrique Peña Nieto para detener una ola de asesinatos de alcaldes municipales. Al menos cinco han sido asesinados este año, lo cual lleva el número total a 56 en los últimos 10 años. Lo que es más, la abrumadora mayoría de estos crímenes siguen impunes, lo cual se corresponde con el patrón general de impunidad para todos los crímenes que se cometen en México.
Un estudio del Centro de Estudios sobre Impunidad y Justicia (CESIJ) de la Universidad de las Américas en Puebla muestra que México tiene el segundo índice de impunidad más alto del mundo, después de Filipinas. Sólo el 7% de los crímenes son reportados a las autoridades, y menos del 1% de los criminales terminan en la cárcel, según el Índice Global de Impunidad México 2016.
La mayoría de los mexicanos no reportan los crímenes porque piensan que hacerlo es una pérdida de tiempo, y porque no confían en la policía. No en vano, un viejo chiste dice que ‘¡si te asaltan en la calle, no grites, porque puede venir la policía!”, que a menudo extorsiona a las víctimas, y a los criminales. Gerardo Rodríguez Sánchez, coautor del índice de impunidad del CESIJ, me dijo que la mayoría de los asesinatos de alcaldes tienen lugar en áreas remotas, de extrema pobreza, donde se cultiva la amapola para la producción de heroína.
La presencia de policías federales o estatales, o de jueces, en estas áreas rurales es virtualmente nula. Allí, los narcotraficantes quieren controlar a los alcaldes, porque son quienes designan a los agentes de seguridad locales. Pero, para poner las cosas en perspectiva, México no está entre los países más violentos de América latina. Honduras tiene un índice anual de homicidios de 90 por cada 100.000 habitantes; Venezuela, cuya capital es la ciudad más violenta del mundo, de 54 personas; El Salvador, de 41; Guatemala, de 40; Jamaica, de 39; Colombia, de 31; Bahamas, de 30; Trinidad y Tobago, de 28, Brasil, de 25; y la República Dominicana, de 22.
En comparación, la tasa de homicidios de México es de 21 personas por 100.000 habitantes, según cifras de la ONU. Y aunque Estados Unidos como nación tiene un índice de homicidios mucho más bajo que el de México, ciudades estadounidenses como Detroit, Nueva Orleans, Newark y St. Louis tienen una tasa de homicidios de más del doble de la de México, y alrededor de tres veces más de la de Ciudad de México. El altísimo nivel de impunidad de México se debe, entre otras cosas, a la corrupción policial, la escasez de jueces -sólo cuatro jueces por cada 100.000 personas, en comparación con 10 jueces por igual habitantes en EEUU- y las cárceles superpobladas.
