La difícil situación por la que están atravesando los pobladores de las Lagunas de Guanacache, en el Sur de nuestra provincia, es similar a la de los laguneros del Norte de Mendoza: no sólo se han visto afectados por la disminución del caudal de los afluentes que históricamente aportan al sistema lacustre, sino por las obras realizadas en la zona alta del río Mendoza, a fin de un mejor aprovechamiento en distintos emprendimientos agrícolas.
En el departamento Sarmiento, los laguneros sufren las consecuencias de la escasez de agua por lo bajos caudales del río San Juan, lo que obliga a alterar su sistema de vida al no poder realizar actividades habituales que les eran propias, como cultivos, artesanías con materias prima de la zona y pesca. Afortunadamente, las autoridades mendocinas, tanto del municipio de Las Heras como las provinciales, entendieron la situación y encararon oportunamente una serie de medidas tendientes a mejorar las condiciones de los lugareños, que serán complementadas con otras acciones destinadas a recuperar los humedales. El plan que está en manos de técnicos y profesionales de las fundaciones Humedales y Ambiente y Recursos Naturales, y alumnos y profesores de la Tecnicatura Superior en Conservación de la Naturaleza, con el aporte del gobierno de Mendoza, tiene como fin que los pobladores del lugar recuperen sus estilos de vida y recursos para subsistir. Para ello se planea construir unos terraplenes que ayuden a fluir el agua de las lluvias hacia el río Desaguadero.
Resultaría muy conveniente que un plan similar sea implementado a la brevedad en el sector sanjuanino, complementando las acciones mendocinas, para mejorar las condiciones hídricas de la zona.
