El concierto comenzó a la medianoche y aunque todos esperaban a "la banda de Bob Marley" en escena, la sorpresa llegó de la mano de Duane Stephenson, un cantante ícono de la música rasta, que alivianó la espera como soporte. Luego de una introducción que tuvo a los músicos como protagonistas -entre ellos "Familyman" (bajista, el único que queda de la banda inicial)- y mientras la expectativa por ver a los músicos de Bob seguía creciendo, entró en escena The Wailers. El combo arrancó con Coming in from the cold y luego repasó temas de su último álbum, Uprising. Más tarde, llegaron los esperados hits, como, No woman, No cry y One love, entre otros. El espíritu de Bob se podía sentir en el ambiente cuando sonó Redemption Song, que escribió el gurú jamaiquino poco tiempo antes de morir. Con un respeto que inundó la sala, todos cantaron junto al cubano Koolant, uno de los cantantes de los nuevos The Wailers; y cerrando el show, subió a escena Danglin, el otro vocalista. Durante dos horas y media el público vibró y se dejó llevar por un ritmo que sigue atrapando a generaciones enteras.