Estados Unidos.- El jefe de la campaña de Donald Trump, Paul Manafort, renunció a su cargo tras quedar envuelto en un escándalo, anunció el candidato presidencial republicano en un comunicado, dos días después de remodelar su equipo de campaña.

El rol de Manafort había quedado en entredicho, luego de que el diario The New York Times revelara que el hasta hoy jefe de campaña del magnate recibió durante seis años casi u$s 13 millones de un partido pro ruso en Ucrania y que habría facilitado pagos millonarios a empresas lobistas en Estados Unidos para influir en la escena política de Washington.

El vínculo con personajes cercanos al Kremlin de Vladimir Putin encendió las alarmas de muchos a sólo horas de que Trump reciba su primer informe de inteligencia sobre seguridad nacional en el Pentágono, un requisito que deben cumplir los candidatos presidenciales de los principales partidos, luego de que son nominados en las convenciones nacionales.

Trump no había despidido a Manafort, pero creó dos puestos por encima de él para limitar su protagonismo y frenar las críticas de que un hombre con fuertes vínculos con el Kremlin acceda a información secreta de seguridad nacional.

Nombró a Stephen Bannon como director ejecutivo y a Kellyanne Conway como la encargada de la estrategia político electoral.