En el Poder Judicial tomaron la primera medida concreta para intentar reducir la cantidad de presos que circula por el palacio de Tribunales. Los integrantes de la Corte de Justicia afectaron a una persona para que se dedique exclusivamente a llevar notificaciones al Penal de Chimbas, de manera que los reos no tengan que ser trasladados al edificio 25 de Mayo cuando haga falta ponerlos al tanto de alguna resolución. Junto a los jueces penales, el máximo tribunal estudia otras acciones con el mismo fin.
La designación del nuevo notificador es parte de un plan que comenzó a estudiar el secretario Administrativo de la Corte de Justicia, Javier Vera, con el objetivo de vaciar de presos Tribunales y ganar en seguridad para el personal, los jueces y los abogados que asisten a diario. La idea es implementar una serie de cambios en el procedimiento penal, para que ya no sea necesario tener que llevar constantemente a los detenidos a los juzgados en donde tramitan sus causas.
Los cortistas se reunieron hace un par de semanas con los jueces del fuero penal y de ahí salió la decisión de comenzar a notificar algunos actos procesales directamente en el Penal. Para eso, como primer paso, dispusieron que uno de los notificadores se encargue únicamente de llevar las novedades escritas dictadas por los magistrados y se las entreguen a los presos en el mismo lugar de detención.
Las notificaciones se hacen hoy en Tribunales y cada vez que el juez toma una medida, hay que montar operativos para trasladar hasta allí a los presos. Así las cosas, por el lugar pasan por día unos 50 reos que circulan por los pasillos entre el personal judicial y los jueces. Y aunque van custodiados, en el Poder Judicial consideran que no dejan de representar un peligro y que siempre está latente el peligro de fuga, al punto que en los últimos años se registraron varios escapes.
La intención es reducir notablemente esa cantidad. En el segundo pido del gigante de calle Rivadavia no quieren arriesgar un resultado, pero entienden que los cambios ayudarían a tener que trasladar por día no más de 20 reos desde la cárcel chimbera o las comisarías.
El nuevo esquema no será para todas las notificaciones. Hasta allí se llevarán, entre otras, las que tengan que ver con procesamientos, producción de pruebas, elevación de la causa a juicio, fecha de juicio y excarcelaciones. Las que se seguirán haciendo en Tribunales son las que suponen el cumplimiento de una obligación para el imputado a condenado, como los beneficios de salidas transitorias, detención domiciliaria y las libertades condicionales.
Bajo análisis hay otras modificaciones. Por ejemplo, que los médicos y las psicólogas del Poder Judicial vayan al Servicio Penitenciario para hacer las pericias psiquiátricas y los exámenes mentales y de este modo, evitar otro de los motivos que hoy obligan a mover a los detenidos.
En algún momento se barajó la posibilidad de tomar las indagatorias a los imputados por el sistema de viodeoconferencia: el juez desde su despacho y el preso desde el Penal. Aún no se descarta totalmente, pero hay magistrados y fiscales que sostienen que es vital que ese acto se haga cara a cara.
