El subsecretario de Derechos Humanos, Luis Alén, confirmó que ayer recibieron amenazas de bomba la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, en el centro porteño, y el Archivo Nacional de la Memoria, en el predio de la ex ESMA.

Este último pasó a la historia por convertirse en uno de los centros clandestinos de detención más emblemáticos de la dictadura militar.

‘En los dos casos las amenazas se concretaron alrededor del mediodía mediante llamadas telefónicas realizadas en nombre de un autodenominado ‘Comando Patriótico‘ para exigir la finalización de los juicios a los genocidas‘, dijo Alén a la agencia oficial de noticias Télam.

El subsecretario de Derechos Humanos afirmó que ‘no hay vuelta atrás‘ con el enjuiciamiento a los represores del terrorismo de Estado y subrayó que ‘se advierte un respaldo masivo a las políticas de Memoria, Verdad y Justicia impulsadas por los presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández‘.

‘No es casual que estas amenazas coincidan con la nueva etapa en los juicios por crímenes de lesa humanidad, como el que comienza mañana (por hoy) del Plan Cóndor’, añadió.

La sede de la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) fue desalojada ayer a raíz del llamado anónimo que alertó sobre la existencia de una bomba, informaron fuentes policiales. Los voceros señalaron que acudió la Brigada de Explosivos de la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal, cuyos miembros, con los perros entrenados para esa tarea, revisaron el lugar y no hallaron ningún artefacto. Luego de la revisión del predio situado en avenida del Libertador al 8100 de la ciudad de Buenos Aires se reanudaron las actividades normalmente, se destacó.

La Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires expresó ayer su ‘más enérgico repudio‘ a las amenazas de bomba efectuadas sobre la ex ESMA y sobre la secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

En un comunicado, el área conducida por Guido Carlotto expresó que ‘ni desde los ámbitos institucionales ni desde las organizaciones militantes que acompañan la política de Memoria, Verdad y Justicia, se va a cejar en el esfuerzo para que los responsables militares y civiles, y sus cómplices, reciban el castigo que estipula la Justicia‘.

‘Estas expresiones deleznables provienen de grupúsculos extemporáneos, que no poseen otro anclaje que no sea el odio residual que persiste en ellos‘, se afirmó.

Además, se afirmó desde la Secretaría que ‘entendemos que la continuidad y profundización no se debe a un capricho partidario, sino que responde al mandato que emerge de la sociedad argentina, en la cual los valores que habitan en la política de Memoria, Verdad y Justicia se han hecho carne indiscutiblemente‘.