Un partido, una goleada, disturbios en la tribuna y Carlos Azcurra tendido en el campo de juego con un balazo de goma en su pulmón derecho. En ese marco, el 11 de septiembre del 2005, el ex jugador de San Martín de Mendoza estuvo a punto de perder su vida. Hoy en día, consciente de lo que fue un milagro, el futbolista se convirtió en el flamante refuerzo de Trinidad de cara a la próxima temporada del Torneo Argentino B de fútbol.
Iban 78 minutos de partido cuando la hinchada del Chacarero explotó de bronca, algo habitual en estos tiempos, por el 3-0 que le propinaba Godoy Cruz, en el Nacional B. “No recuerdo bien qué pasó pero la Policía le arrojaba disparos a la tribuna, donde uno tenía a la familia. Por eso intenté frenarlos, pero fue todo muy rápido: no llegue a ellos y sentí el golpe”, expresó ayer Azcurra, mientras revivía el peor momento de su vida. Y no es para menos, perder el 30% del pulmón sumado a la posibilidad de abandonar a los seres queridos a los 28 años de edad es algo que desconcierta a cualquier persona.
“Fue un milagro entrar con vida al hospital por toda la sangre que perdí. Estuve en terapia intensiva durante quince días, después pasé a una sala común y luego me dieron el alta para comenzar con la rehabilitación”, señaló el defensor mendocino proveniente de Huracán Las Heras. Los primeros años de ese lapso de recuperación, la idea de volver a jugar al fútbol en un club era algo que de a poco iba desapareciendo de la cabeza a Azcurra: “Los médicos me dijeron que la capacidad aeróbica estaba muy comprometida y que era casi imposible volver a jugar a la pelota”.
No obstante, con el transcurso del tiempo y ya acostumbrado a mirar lo partidos por televisión, Carlos Azcurra desafió sus propias limitaciones: se animó a pisar de nuevo una cancha de fútbol. Pero del lado de adentro de la línea de cal y por los puntos. El Club Deportivo Maipú fue quien le abrió las puertas para jugar el Torneo Argentino A, hace dos temporadas. “Mi objetivo era recuperarme para una vida normal, como la de cualquier persona. Pero después me animé a entrenar, vi que podía y que el pulmón respondía. Agradezco a Dios que estoy de vuelta”, añadió la nueva incorporación del León que hasta el momento jugó dos amistosos y aportó para mantener la valla invicta en su equipo. Los rivales fueron Gutiérrez de Mendoza y la Reserva de San Martín de San Juan (ambos encuentro terminaron con triunfo de Trinidad por 1 a 0).
