Una corte de apelaciones de EEUU desestimó ayer por prematura una apelación de Argentina sobre la orden de desacato que libró el juez que lleva adelante una larga disputa por bonos impagos, que el año pasado llevó al país a un default selectivo. La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York dijo que no puede considerar la apelación de Argentina -presentada a principios de noviembre- hasta que el juez que dictó el desacato no imponga sanciones al país austral.
‘El rechazo de la apelación con base en la falta de jurisdicción no es una afirmación de la orden de desacato, sino que significa únicamente que deberá esperarse a que se desarrollen los procedimientos en la Corte de Distrito para que la apelación pueda ser oída‘, dijo el Ministerio de Economía en un comunicado.
El juez estadounidense Thomas Griesa, quien lleva adelante la batalla judicial entre Argentina y un grupo de bonistas que reclaman el pago completo de sus títulos, declaró al país en rebeldía por tomar medidas para sortear un fallo que lo obligaba a compensar a esos acreedores, conocidos como ‘holdouts‘.
Los acreedores, liderados por los fondos de cobertura NML y Aurelius Capital Management, rechazaron los canjes de deuda del 2005 y 2010 de Argentina, que llevaron a la reestructuración de un 92% de la deuda impaga tras su masivo default de 2002.
La sentencia de Griesa impide al país realizar pagos de su deuda reestructurada hasta tanto no abone unos 1.330 millones de dólares más intereses a los fondos buitre que la demandaron.
