‘Ando como quiero en la cárcel‘, decía el comentario de una de las fotos que subió Enzo ‘El Tuerto‘ Caballero a su muro de Facebook, mientras que en otra se lo podía ver posando con dos grandes facas. Estas imágenes, que estaban en el perfil del joven acusado de homicidio, levantaron polvareda. Es que, mientras él aseguró (a través de sus comentarios) que se había tomado las fotos en la cárcel, el director del Penal de Chimbas, Oscar Gilardi y el secretario de Seguridad, José Luis Sánchez, dijeron que si bien Caballero está detenido, esas fotos no fueron hechas dentro del Servicio Penitenciario Provincial. Ambos aseguraron que los detenidos no tienen acceso a los celulares, mientras que Sánchez dijo que tienen controles muy estrictos, pero que los familiares de los internos hasta arrojan teléfonos por la medianera del penal, pero no llegan a las manos de los presos. El uso de los teléfonos dentro el Servicio Penitenciario volvió a despertar la polémica. Es que mientras ‘El Enzhoo‘ (como se apoda en Facebook), cargó varias fotos e hizo comentario de su vida dentro del Penal, Gilardi dijo que está prohibido que los detenidos usen celulares. ‘¿Cómo sabemos si esas fotos no son viejas y alguien le maneja el Facebook? Nosotros siempre que encontramos teléfonos se los quitamos. Nadie tiene celulares en las celdas‘, dijo. Eso, a pesar de que a mediados de diciembre admitió que había reos con celulares y justificó algunos casos. ‘Pueden hacer cosas malas con el teléfono, pero también buenas. Hay casos en los que un interno lo usa para hablar con su hijo enfermo. No todos lo usan para delinquir‘, declaró tiempo atrás.
Cuando en las webs comenzó el revuelo por esta publicación, las fotos en las que el detenido decía estar tras las rejas, desaparecieron de su muro de Facebook. En medio de la polvareda, el secretario de Seguridad negó que las imágenes hubieran sido tomadas dentro del Penal. ‘Ellos (los detenidos) no están comunicados con la sociedad. Yo vi las fotos y para mí son fotos hechas en una casa. Conozco el Penal y no fueron hechas ahí. En algunas se ven unas rejas, pero pueden ser en cualquier otro lado. Además, está con ropa impecable y seguro esas prendas no las tienen dentro de la cárcel. Sale con bermudas, conjuntos y zapatillas de primeras marcas. Puedo asegurar que son fotos en la calle, su casa o en algún otro lugar‘, dijo el funcionario y remarcó que en el Penal no hay internet, ni se ingresa celulares, porque hay requisas muy estrictas. Además, también dijo que como las fotos no tienen fecha, pueden ser antiguas.
Para evitar que los internos tengan acceso a los celulares dijeron que hacen varios controles. Uno de ellos son las recorridas por el perímetro interno del predio. Es que, según Sánchez, los familiares arrojan por la medianera, desde afuera, teléfonos y otras cosas prohibidas en bolsas para que después los reos las busquen. Se cree que esto se hace tras algún pacto del familiar y el detenido, que sabe cómo y dónde va estar su paquete. Según Sánchez, hacen las recorridas temprano, porque suelen arrojar los teléfonos de noche y sobre todo los fines de semana. ‘Muchas veces encontramos estas bolsas‘, dijo y explicó que esto se suma a los controles habituales de las requisas manuales de los presos y sus familiares y al uso del escáner. Sobre este sistema, que se usa desde julio pasado, dijo que no es obligatorio y que sólo exigen que pasen por el escáner quienes los agentes penitenciarios consideran que llevan algo ilegal. Tampoco pasan embarazadas y niños.
