Había empatado el partido en el tiempo regular cuando todo se moría y caía casi de manera inexorable. Pero apeló al alma y corazón que tiene y no sólo lo empató sino que, en el alargue, encontró toda la felicidad convirtiendo un gol de oro que le valió la victoria final en suelo mendocino. Así ganó anoche Richet y Zapata en el primer “chico” de la finalísima de la Liga Nacional A-1 de hockey sobre patines que sostiene con Banco Mendoza. Fue 4-3, luego de aquella igualdad en tres en el tiempo regular. Fue el alarido después de tanto sufrimiento. Fue, sacar una ventaja importantísima en la serie que continuará mañana en el “Cantoni”, desde las 21.30.
Anoche, el partido arrancó bien para el equipo sanjuanino. Cuando se acomodaban, el Violeta abrió el tablero. Fue tras una gran jugada que terminó con un tiro cruzado de Mariano Romero, que se metió en un ángulo del arco local. Todo eso a los 2 minutos. Parecía que la historia se le simplificaba a Richet, pero paulatinamente Banco Mendoza fue demostrando lo contrario.
Es que el local, con la inteligencia de Ezequiel Tamborindegui y el orden mezclado con disciplina, le quitó la bocha a Richet y empezó a crear peligro. Hasta que a los 10 logró el empate (a través de Ezequiel) y luego sacar ventaja (por intermedio de su hermano Julián).
En el complemento, otra vez Richet se lo llevó por delante y empató (Emiliano Romero) pero el local respondió de inmediato y pasó al frente (Parisi). El partido se moría y Gonzalo Romero convirtió de rebote de un penal faltando 20 segundos. Y llegó el alargue y con él, el gol de oro del propio Gonzalo.
