El papa Francisco llega mañana por la tarde a una Río de Janeiro blindada, para iniciar su primer viaje apostólico internacional, darse un baño de multitudes con los jóvenes del mundo y reencontrarse con miles de sus compatriotas argentinos.
El argentino Jorge Bergoglio llega a su continente de origen para presidir en Brasil la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que congregará hasta el domingo 28 de julio a 2 millones de jóvenes.
El Papa ya adelantó que viaja “sereno y confiado” a un país que vivió en las últimas semanas una ola de protestas en contra de los excesivos gastos en la organización del próximo mundial de fútbol que tendrá como sede Brasil.
Es por ello que las autoridades del país anfitrión reforzaron la seguridad y blindaron la “ciudad maravillosa”. No obstante, el papa argentino fiel a su estilo descontracturado- ya adelantó que no quiere efectivos de seguridad demasiado cerca de él, que le impidan tomar contacto directo con los jóvenes.
Apenas asumió, Francisco confirmó que participaría de la JMJ de Río, pero le fue agregando a la agenda diversas actividades que reflejan el estilo y personalidad que viene demostrando para gobernar la iglesia, hasta convertir su estadía en intensos días de encuentro con los jóvenes y sus realidades más sufrientes. De esta manera, visitará una favela de la zona norte de la ciudad, recorrerá un hospital de jóvenes en recuperación de las drogas y recibirá a chicos reclusos.
Francisco también quiso agregar una visita para celebrar misa en el santuario de Aparecida a 250 kilómetros de Río- el templo mariano más grande que honra a la patrona de Brasil. En el año 2007, Aparecida fue sede de la última reunión del CELAM, en la que los obispos latinoamericanos trazaron las líneas de acción pastoral de la iglesia para estos últimos años. Bergoglio fue quien dirigió la redacción del documento final.
Su viaje a Río también marcará la oportunidad del reencuentro con miles de argentinos: una delegación de más de 40.000 jóvenes, representativos de todas las provincias del país, San Juan incluida.
En el marco de la JMJ, el papa también volverá a encontrarse con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner quien seguramente participará de la misa de cierre del encuentro, el domingo 28-.
Los momentos más emotivos de la jornada se vivirán cuando el papa Bergoglio se dé verdaderos baños de multitud joven, cuando lo reciban el jueves a lo largo de la playa de Copacabana; y lo acompañen en un Vía Crucis el viernes por la tarde en el mismo lugar.
En tanto, el “Campus Fidei” montado en Guaratiba, a unos 15 kilómetros de Río, será el escenario de la vigilia de oración que los jóvenes y Francisco protagonizarán el sábado, y que culminará con la misa de envío y el anuncio de la sede de la próxima JMJ, el domingo 28 por la mañana.
Fuente: Télam
