Buenos Aires, 9 de agosto.- Después de irse de Boca y en la previa de su debut oficial con la camiseta de Argentinos Juniors, Juan Román Riquelme explicó desde la concentración del Bicho los motivos por los que decidió pegar el portazo en La Bombonera y enfilar hacia la Paternal.

"Yo todas las semanas sabía que estaba jugando cada vez mejor, lo reconocían los hinchas y los periodistas, pero todos los lunes escuchaba de parte de los dirigentes que había que esperar a junio. Y ya tengo 36 años" expresó desnudando su pésima relación con la comisión directiva que encabeza Daniel Angelici.

Riquelme, lapidario con sus declaraciones, agregó: "Todo era culpa de Riquelme. Si se lastimaba el portero era culpa de Riquelme, si el panadero no traía las facturas, era culpa de Riquelme. Pero Riquelme jugaba cada vez mejor. Siempre me la hicieron bastante complicada en Boca".

"Yo volví a Boca porque sabía que íbamos a tener que sufrir juntos. Yo siempre fui sincero con el hincha, yo sabía que iba a ser difícil ganar en Boca. Por eso cuando volví dije que era para sufrir con el entrenador, al que quiero mucho, quien me ha enseñado mucho", continuó.

Sobre un posible retorno, Román lo descartó con contundencia: "La diez de Boca es mía y va a ser mía siempre. El que la use, es porque yo se la presto. Siempre va a ser mía. Pero no me la pongo más, espero convencer a Segura para que me renueve hasta los 40 y así ganarle la apuesta a mi hermano". Y cerró con sobriedad: "Nadie nunca va a poder decir que Riquelme le robó a Boca".

Para cerrar, Riquelme contó sus sensaciones sobre el último partido que jugó en La Bombonera, frente a Lanús: "Yo sabía que iba a ser el último. El día de Lanús les pedí que me hicieran ganar porque era mi último partido. Fue de esos encuentros que uno sabía que le iba a salir todo lo que intentaba".