“La exigencia del recorrido fue superior a lo que esperaba, fue muy técnico y con senderos muy empinados. Algo parecido al circuito que acá tenemos detrás del monumento al ciclista”, contó Eduardo Rivas quien se había preparado en largas sesiones con subidas largas pero no tan duras.
Cuando se lo consultó sobre la experiencia, como la hizo, Eduardo no dudó en resaltar que fue muy buena. “Me jugó en contra la edad (tiene 57 y entró en la categoría más de 45) pero me adapté a medida que pasaban las vueltas. Salí con la idea de rodar 12 o 15 horas, que es lo que había entrenado yendo al Colorado, pero luego de los cinco primeros giros me tope con la dureza del circuito que se iba acanalando a medida que lo transitábamos. Tuve que cambiar el plan y descansé una hora, después del quinto giro”, explicó, comentando, también, que a la orilla de la pista habían acondicionado un lugar con carpas para que los bikers durmieran el rato que ellos considerasen oportuno.
La segunda etapa de la carrera que hizo Rivas lo llevó a encontrar otra dificultad: La noche. “Empecé a pedalear con luz solar, di un giro y después me perdí porque no vi las varillas marcadas con cintas refractarias y di tres giros sin encontrar el puesto de control ubicado en el punto más alto del cerro Chapelco. Yo iba bien equipado con la linterna-vincha como el resto, pero los locales tenían un par de luces más y sacaron ventaja con respecto al resto que no conocía los secretos del circuito como ellos”, amplió.
Sobre la novedad de pedalear de noche, el primer y único representante sanjuanino que participó en esta carrera con reconocimiento mundial, afirmó: “También tuvo su encanto. Ya el frío y el viento empezaban a hacerse sentir, la marcha fue más lenta y encarar las bajadas, a suerte y verdad, fue una sensación de gozo indescriptible”, contó.
A la medianoche, Rivas tomó su segundo descanso, poco más de dos horas para salir a completar un par de vueltas más entre las 3 y 5 de la madrugada del día domingo. “Mi intención era terminar la competencia y no me enloquecí, volví a descansar para encarar el segmento final sin volver a parar”, dijo, para luego agregar que: “A las 7,30 desayuné bien y salí a dar otras dos vueltas para completar las 24 horas”.
El formato de la carrera le encantó y afirmó que muchos biker sanjuaninos harían un buen papel en esta prueba, cuya segunda edición se desarrolló entre el sábado 31 de marzo y el domingo 1 de abril. “No me cabe duda que con el nivel que tienen la mayoría de los corredores de los pelotones sanjuaninos podrían hacer capote en San Martín de Los Andes. Me encantaría volver y hacerla por equipos. Entre cuatro es un poco más sencillo, porque uno da dos vueltas a fondo, deja al relevo y tiene que volver a salir a la pista tres o cuatro horas después. Pienso que los sanjuaninos andarían muy bien allí”, culminó.
