River siguió ayer de festejo en festejo. Con fuegos artificiales celebró su clasificación a semifinales de la Copa, con su triunfo por 2 a 0 le quitó el invicto a Rosario Central y, con un partido menos -el suspendido con Tigre de la fecha pasada- quedó a tres puntos de la punta. Además, disfrutó el retorno al club de uno de sus ídolos, Pablo Aimar.
El colombiano Teófilo Gutiérrez, a los 13 minutos del primer tiempo, y el uruguayo Camilo Mayada, a los 44 de la segunda parte, fueron los autores de los goles del equipo de Marcelo Gallardo.
En la cancha River se plantó en campo rival y se mostró más incisivo y prolijo que el conjunto del “Chacho” Coudet al que le costó hacer pie.
La ventaja no tardó en notarse en el marcador ya que a los 13 minutos “Teo” Gutiérrez recibió un pase preciso y de primera de Leonardo Pisculichi, quedó mano a mano con Mauricio Caranta y definió suave por arriba del arquero.
Los “canallas” equilibraron las acciones en el medio campo y dominaron en varios pasajes el partido, Barovero tapó un par de pelotas complicadas antes de terminar el primer tiempo.
En la etapa final, el esfuerzo realizado en Brasil pasó factura a algunos jugadores locales y Central aprovechó adelantando sus líneas y presionando.
A los 35’ apareció nuevamente la figura de Barovero, quien primero le ahogó el grito de gol a Delgado tras una volea de zurda y luego al ingresado Franco Niell le sacó un cabezazo.
Envalentonado con el ingreso de Aimar, el equipo local recuperó la pelota y a un minuto del final cerró el triunfo con una carambola del uruguayo Mayada, quien se encontró con la pelota tras un cabezazo de Gutiérrez que estrelló el palo izquierdo de Caranta.
Con el triunfo consumado se desató la fiesta de River que celebró el pase en la Copa Libertadores, se acordó de Boca Juniors y disfrutó del regreso de un hijo pródigo.
