Buenos Aires.- La actividad criminal, con el robo de cinco mil celulares por día en la Argentina, se incrementó un 15% desde 2014. Y el comercio ilegal mueve más de 200 millones de pesos mensuales.
La cantidad de los robos fue establecida por el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) que depende del Ministerio de Comunicaciones de la Nación, según publicó en un informe Télam.
Leonardo Rajchert, presidente de la Cámara de Agentes de Telecomunicaciones Móviles de Argentina (Catema), explicó que a los ‘dos millones de robos denunciados al año’ hay que sumarles ‘los teléfonos traídos de contrabando desde países como Chile’, lo que le genera un negocio ilegal de ‘unos doscientos millones de pesos al mes’.
Según fuentes policiales, los teléfonos robados son llevados a ‘laboratorios’ en donde modifican sus códigos de Identidad Internacional de Equipo Móvil (llamados IMEI por sus siglas en inglés) mediante dispositivos que alteran su configuración en las redes y los liberan para utilizarlos con otros números de teléfono y volverlos más difíciles de rastrear.
Frente a esta problemática, el Enacom lanzó en abril un sistema informático que permite verificar si un dispositivo fue denunciado por robo, mediante el cual ‘ya se registraron 96.000 consultas, unas 2.000 por día’, detalló Agustín Garzón, gerente general del organismo estatal.
En esa base de datos, las compañías de telefonía móvil agregan los números de IMEI que porta cada teléfono denunciado por robo y los ingresan a la ‘banda negativa’, una lista compartida con el resto de las empresas para asegurar el bloqueo del dispositivo.
