Al menos dos medias bolsas tamaño consorcio con ampollas de anestésicos y otras drogas usadas para cirugía, fueron secuestradas en un operativo realizado por personal de Salud Pública en una clínica privada. El secuestro instaló en el acto la sospecha de un robo (quizá tipo hormiga perpetrado por los empleados públicos) porque varios envases tenían la inscripción de exclusivo uso hospitalario que los dueños del centro sanitario investigado no pudieron justificar, dijeron fuentes de Salud Pública.
El operativo ocurrió el último lunes en un control que realiza el personal. Y trascendió ayer, cuando desde la dirección del nosocomio se ordenó una requisa al personal y en sus pertenencias, pues ya se registraba la sustracción de objetos hospitalarios y también de uso personal, a pesar de las cámaras de seguridad y la custodia privada que desde hace un año vigila las instalaciones.
Desde Salud Pública aseguran que la cantidad de drogas halladas es “ínfima” pero que el tema preocupa precisamente por las medidas de seguridad que se habían implementado para frenar este tipo de casos.
De la investigación en sí trascendió que ahora se espera un informe de las distintas áreas del hospital para chequear cuál es el faltante preciso de drogas. Y que se esperar el descargo de los responsables de la clínica para saber cómo consiguieron los medicamentos.
Las conclusiones de ese trabajo serán elevadas al ministro Oscar Balverdi quien resolverá si hace o no la denuncia.
