A favor, en contra, descontento por el atenuante. Ese fue el polémico saldo de opiniones que rescató este diario ayer sobre un fallo novedoso y sin precedentes, porque fue contra una reforma blanda de la ley Blumberg (25.882): la que aplicó el juez de Instrucción José Atenágoras Vega el jueves, cuando procesó con prisión preventiva a dos sujetos aplicándoles el agravante de haber empleado un arma (una pistola para balines similar a una 9mm. con mecanismo de expulsión fallado), y no el atenuante de la ley, es decir una pena más baja porque los imputados usaron un arma que no es de fuego ni es apta para disparar.
En la práctica, la resolución de Vega impide por ahora la excarcelación a Enzo Alvarez (25) y Jonathan Villarreal (21), ya que el atenuante hubiera permitido dejarles el mínimo del delito en 3 años (que permite la excarcelación) pero el agravante deja la escala entre 5 y 15 años e impide la libertad del sospechoso. El jueves fuentes judiciales habían informado que el agravante empleado por el juez era el aplicado al uso de un arma de fuego apta para el disparo (que eleva en un tercio la pena en el mínimo y en el máximo de la escala), pero ayer se corrigió la versión y se informó que sólo empleó el agravante previsto para un arma y que se consideró a la pistola de aire comprimido como un arma de lanzamiento, igual que una honda o una ballesta.
"El fundamento de esta figura agravada radica en la aptitud intimidante que posee el arma utilizada (…) al margen de su efectiva capacidad vulnerante que se llegue a acreditar con relación a ese elemento", había dicho el juez.
¿Qué opiniones hubo? El ministro de Gobierno, Emilio Fernández, se mostró de acuerdo con el fallo: "no me parece que debería ser atenuante si sirve o no sirve el arma", dijo. Y en la misma línea se apoyó el jefe de policía, Miguel González: "Creo que es lo que hoy la sociedad reclama, mayor rigor en la aplicación de la ley. Para quien ha sufrido un delito de este tipo (con el uso de armas), el daño psicológico y material a veces es irreparable, y puede ser mucho mayor si a los días vuelve a ver al delincuente en la calle", aseguró González.
También se mostró a favor Rogelio Fernández (joyería "Tic Tac"), uno de los tantos comerciantes que -según fuentes judiciales- llamó al juez Vega para manifestarle su acuerdo. "Lo veo bien (al fallo), lo conozco a Vega y es muy derecho. Hoy hay que aplicar el sentido común", dijo Fernández.
Qué reacción hubo en Tribunales y abogados: Fiscales y jueces se excusaron de opinar sobre el fallo porque, dijeron, podrían intervenir en el mismo caso. De todos modos, un juez opinó que sobre ese caso cabe aplicar el atenuante. Y un fiscal fue más crítico: "se hizo una interpretación de la ley contraria a la ley", dijo por lo bajo.
José Eduardo Mallea fue uno de los que no opinó del fallo de Vega, pero demostró su descontento por la existencia del atenuante, desde que se puso en vigencia la ley el 26 de abril de 2004. Lo mismo que el conocido penalista Rubén Pontoriero: "Aquella legislación (la ley Blumberg) se hizo para satisfacer un grito de venganza y así salió lo que salió, ahora se tiene que probar la aptitud de un arma para el disparo y así se provoca un gran perjuicio. Hubo una mala legislación penal, las reformas debieron ser estudiadas, consensuadas y fruto de una política criminal que, hoy por hoy, no existe", dijo el letrado.
