Afirmaciones como ‘no llegan a la prostitución por una decisión propia’, ‘la violencia psicológica también te mata, te desmorona’, ‘frente a los femicidios hay un gran desamparo’ y ‘legalizar el aborto para evitar la muerte’, se reiteraron en los talleres del XXXI Encuentro Nacional, que culmina mañana en Rosario con una participación masiva que no tiene antecedentes en la historia de este movimiento.
Los talleres desbordaron las aulas, los patios de los colegios y facultades que actuaron como sedes e incluso en ‘una de las escuelas, la Pablo Richieri, debieron trasladarse a la calle y a la plaza de enfrente para poder funcionar’, aseguró a Télam una de las organizadoras, Liliana Zulaica.
Un profundo debate, con denuncias y relatos de crudas experiencias sobre violencia y desatención, conductas patriarcales y conniventes, incumplimiento de leyes y proyectos que no prosperan marcaron el carácter y el clima de los debates en los más de 340 talleres que conforman el corazón del movimiento de mujeres, que este año reunió a unas 70 mil participantes de Argentina y de países vecinos.
Los 69 temas abordados reflejan la persistencia de problemáticas que atraviesan a la mujer por su mera condición, una situación que se agrava -coincidían en las aulas- frente a la pobreza, porque las vuelve más vulnerables como víctimas de trata y explotación, de prostitución, de femicidios y de muerte o penalización por abortos clandestinos.
A Milagros González ‘se la llevó una red de trata, fue en 2013 cuando tenía 14 años. Ella pudo escapar de un prostíbulo de Esteban Echeverría donde denuncié a los jefes de la brigada que son cómplices’ de ese delito, ‘y la encontré deshidratada y drogada’, dijo a Télam la madre de la adolescente, miembro de la organización Madres de Víctimas de Trata.
En otro de los talleres sobre ese tema estaba la madre de Sandra Ayala Gamboa, la joven que hace 10 años fue a La Plata a estudiar Medicina y cuando concurrió a una entrevista de trabajo a una repartición provincial desapareció y luego la hallaron muerta.
A Sandra ‘la mataron en el lugar, y a pesar de que apareció el ADN de cinco personas en las uñas de ella solo condenaron a uno solo. El resto nada y el fiscal archivó la causa, por eso pedimos que se reabra’, cuestionó la madre y explicó por qué tuvo necesidad de asistir al encuentro.
Los debates revelaron el ímpetu de las mujeres, el empoderamiento para defender sus derechos y pelear contra la violencia de género y las injusticias, ya que muchas temáticas abarcaron problemas sociales, económicos, sindicales, políticos y culturales.
Todos los temas concitaron el interés de las mujeres, en especial los talleres de estrategias para el aborto; relaciones de pareja; violencia, abuso y maltrato,; feminización de la pobreza; desocupación; organizaciones sindicales; trata y explotación sexual; anticoncepción y aborto, pueblos originarios y personas trans, señalaron las organizadoras.
Otra temática que abarcó más de 25 talleres específicos fue el aborto y su legalización, una de las banderas principales del movimiento y que hoy encabezó la multitudinaria marcha que comenzó a las 18 en el centro de Rosario para visibilizar los reclamos y la organización de las mujeres.
‘Estamos muy emocionadas, esta marcha es multitudinaria. Somos más de 70.000 mujeres en más de 36 cuadras y marchamos unidas como nunca porque vamos contra el machismo’ y ‘denunciando la opresión que sufrimos’, dijo a Télam Liliana Leyes, una de las organizadoras del evento.
Bajo las consignas ‘Ni una muerte más por aborto’, ‘En Argentina una mujer muere por día víctima de femicidio’ y ‘Ley de emergencia por violencia contra la mujer’, entre otras, se expresaban la multiplicidad de organizaciones sociales, barriales, sindicales, políticas y culturales de todas las regiones del país.
La compacta marcha recorrió con banderas, carteles y grupos de mujeres con el torso desnudo las calles rosarinas desde la plaza San Martín hasta el Monumento a la Bandera.
‘Es impresionante, hay muchísimas mujeres de todo el país pidiendo por nuestros derechos y es emocionante’, dijo a Télam Esther Gaye, que el año pasado fue una de las organizadoras del encuentro de Mar del Plata.
La marcha ‘refleja las jornadas de los talleres, la masividad y riqueza de los debates que tuvimos y que venimos a expresar ahora en la calle’, dijo por su parte Silvia, una de las tantas jóvenes que participó de la convocatoria.
