"Sí a la vida, sí a la vida" fue el cántico que sonó ayer en la tarde frente a la Legislatura provincial. La cita tuvo como protagonistas a grupos interreligiosos que se manifestaron en contra el protocolo del aborto no punible que publicó el Ministerio de Salud de la Nación y al ritmo de bocinas y silbatos, terminó con un firme pedido para la dirigencia política local: que en San Juan no se aplique la guía, por entender que la misma extiende la interrupción de los embarazos más allá de los casos que permite el Código Penal.
También dijeron presente dirigentes de distintas extracciones políticas, como la cruzadista Nancy Avelín; Alberto Sánchez y Fernando Moya, ambos de Dignidad Ciudadana; los actuaristas Rodolfo Colombo y Juan Sansó, y el jefe técnico de Tránsito y Transporte, Armando Rossomando. Además, estuvo el fiscal Alejandro Mattar y el extitular del EPSE, Alejandro Hoesé, entre otros.
La movida se hizo sentir, pero no logró la convocatoria de anteriores marchas que se organizaron en San Juan contra el aborto. Según datos de la Policía, ayer se concentraron cerca de 800 personas. Después de los discursos de los pastores Carlos Lira y Antonio Rena y el médico ginecólogo Máximo López, quienes dieron sus fundamentos contra el protocolo, un grupo de asistentes fue recibido por los diputados oficialistas Pablo García, Roberto Correa y Amanda Días. Les entregaron un petitorio cuyo punto principal es que la guía K no se ponga en práctica aquí.
Hasta ahora, no hay novedades en ese sentido. El titular del Departamento de Maternidad del Hospital Rawson, Francisco Sobervio, aseguró que no han recibido ninguna baja de línea del Gobierno provincial para instrumentar el procedimiento y que los únicos abortos que han tenido que realizar en los últimos años son de carácter terapéutico, es decir cuando ya está en curso por razones orgánicas y peligra la vida de la madre.
