Dos días después de la renuncia, el entrenador Miguel Angel Russo se despidió ayer del plantel de Estudiantes de La Plata con la tranquilidad de haber puesto lo mejor de sí, al tiempo que alertó que hay quienes no quieren lo mejor para el club.
Russo, acompañado por el presidente del club, Enrique Lombardi, había dimitido por los malos resultados y tras la última caída ante Godoy Cruz.
‘Hemos puesto todo el esfuerzo en un momento difícil, los tiempos a veces no son los que uno cree. Yo siempre me hago cargo de mi responsabilidad y esta es la realidad’, dijo Russo en conferencia de prensa, en el country club de City de Bell. Y disparó: ‘Tengo la tranquilidad de haber puesto todo, lo demás correrá por cuenta de los que le quieren hacer mal al club o a mí’.
