Una primera observación es que el notable Lionel Messi sin posición fija como lo hace en Barcelona, la "rompió" en el 4-0 a Ecuador, algo que no ocurría con Alfio Basile, Diego Maradona y Sergio Batista, entrenadores de la Selección entre septiembre 2007 y agosto 2011, y que sí sucede con Alejandro Sabella como director técnico.

Si tomamos la frustración de la Copa América hace un año cuando la selección no pudo contra Bolivia, Colombia ni Uruguay, ahora del medio para adelante se hizo todo fácil. Tres o cuatro toques, verticales; antes se hacían tres o cuatro laterales.

Hace diez años el propio Marcelo Bielsa no convocó a Juan Román Riquelme porque quería, se decía, "ataque más vertical y veloz". El talentoso "10" de Boca tenía 23 años.

Ayer, Ecuador a los 31 minutos de juego estaba derrotado. Messi, como el genio de Villa Fiorito, en México "86 no era delantero, ni "enganche". Apenas "tres cuartos", suelto.

Sabella paga algún costo por su pasado en el club platense, referencia supuestamente "bilardista" y hasta antigua relación con el "Kaiser" Passarella; todos con buenas y malas entre resultados futboleros y especialmente con un vasto sector de la prensa alguna vez observada como "menottista".

Argentina le ganó fácilmente a Chile y Ecuador en River, no pudo con Bolivia en el Monumental "era un partido de tres goles y nos anularon uno de manera insólita", dijo "Pachorra" Sabella en noviembre "11 y cayó imprevistamente contra Venezuela, allá. La misma Selección "vinotinto" empató contra Uruguay, ahora, en el Centenario.

"Menos mal que ganamos en Barranquilla, porque el clima en la prensa, la nuestra, no era el mejor", comentaron allegados al propio Alejandro Sabella, 15 de noviembre 2011. Todo indica que la Argentina se clasificará para Brasil 2014 y está claro que el "10" habilidoso de River que Enrique Omar Sívori puso en Primera en el "74, luego sucesor de Norberto Alonso y "manija" de Estudiantes, dos veces campeón en los "80, se afirmó como DT de la Selección.