Las cosas no resultan sencillas para un grupo de colombianos que, dos años y medio atrás, llegaron a Argentina a empezar de nuevo para sortear su pobreza. Sufrieron un primer golpe con la explotación laboral que, el 12 de junio del año pasado, llevó a la Policía y a la Justicia a rescatar a 12 de ellos de un galpón detrás de la feria de Capital, por considerar que eran víctimas de trata, por el trabajo en condiciones cercanas a la esclavitud que padecían para ganarse algunos pesos y mandarles algo a sus hijos.
Entonces fue que el Gobierno decidió alquilarles un pequeño lugar y facilitarles las máquinas y los materiales (aglomerado) para que formaran una cooperativa y siguieran fabricando muebles, repisas, mesas de luz y otros que salían a vender en la calle para ganarse su sustento.
Y así fue, hasta ayer en la madrugada, cuando los seis colombianos integrantes de la pequeña cooperativa, sufrieron otro golpe: un incendio que, al parecer, se inició por un cortocircuito en el lugar de la sierra circular. Las llamas consumieron mercaderías, muebles y otras máquinas, causándoles un perjuicio de por lo menos $18.000 y, lo más grave, dejándolos transitoriamente sin su fuente laboral, precisó ayer uno de los damnificados, Eduardo Ramírez.
Todo pasó alrededor de las 5,30 de ayer en un galpón de unos 59 metros cuadrados que alquilan en la esquina de Estados Unidos y Boulogne Sur Mer, cerca de la feria municipal de Capital.
Los bomberos llegaron a tiempo, entraron por una ventana y así evitaron que las llamas consumieran todo lo que había en el lugar. Sin embargo su necesario trabajo fue, paradójicamente, otro factor causante de daño.
‘Todo lo que no acabó el fuego lo acabó el agua, porque el material que usamos es aglomerado y si le cae agua ya no sirve. Perdimos prácticamente todo y es una lástima después de todo lo que luchamos para tener este trabajo, pero bueno hay que buscar la forma de seguir adelante’, aseguró Ramírez.
