El gobernador Gioja se refirió ayer por primera vez a la posibilidad de que el mineral extraído del proyecto mendocino San Jorge se procese en la provincia de San Juan, tal como lo anunció la firma Coro Mining Corporación anteayer en su página oficial. El primer mandatario local fue tajante y puso sobre la iniciativa un manto de extrema cautela: ‘¿Si tengo expectativas? Realmente ninguna, porque no tengo novedades. No digo sí ni no, digo que habría que verlo bien, pero nadie nos vino a explicar nada sobre esta propuesta’.
La prudencia de Gioja está en línea con los dichos del propio ministro de Minería de la provincia, Felipe Saavedra y del secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral, que desde Canadá -lugar donde se realiza la feria minera PDAC- también prefirieron poner paños fríos al tema al menos hasta tener la comunicación oficial de la compañía, algo que en esta últimas 24 horas no ocurrió.
En el Gobierno provincial no quieren -dicen por lo bajo- ‘incomodar’ a Mendoza con declaraciones apresuradas hasta que no haya definiciones, algo que se espera sea en unos 45 días, cuando se estima que Coro Mining presentaría oficialmente el proyecto.
Gioja, viejo zorro en las disputas con la vecina provincia, aseguran que no quiere abrir un nuevo frente de discusión y menos aún cuando en Mendoza este proyecto fue puesto en el ‘frezzer’ por el ex gobernador Jaque en agosto del año pasado y hasta la fecha no tomó vuelo. Por otro lado, temen que se trate de una ‘movida’ de la compañía minera en pos de ‘apurar’ al Gobierno mendocino para que acelere las decisiones, algo que en los pagos del gobernador ‘Paco’ Pérez está -al parecer- sujeto a que disponga de la tan mentada ‘licencia social’, tal cual lo manifestó el titular del Ejecutivo mendocino en momentos en que se frenó la explotación en Famatina, provincia de La Rioja.
Según la empresa, el plan es extraer del yacimiento de Uspallata el cobre y enviarlo a través de una línea ferroviaria de 22 kilómetros hasta una planta de procesamiento que estaría en la localidad calingastina de Barreal. En tanto que la energía sería provista por San Juan y el agua por Mendoza, por intermedio de una tubería de 20 kilómetros de longitud, precisaron desde la minera. Esta ecuación, entienden en el Gobierno sanjuanino, tendría que ser motivo de estudio y ver en la relación costo-beneficio si termina conviniendo.
