Vélez Sarsfield le dio ayer otro golpe a San Lorenzo, al vencerlo por 2 a 0 en el Nuevo Gasómetro, a puertas cerradas, en el marco de la octava fecha del torneo Clausura. De esta forma Vélez se mantiene prendido en la pelea por la punta, mientras que San Lorenzo sigue hundido en la zona de promoción.

El partido se jugó a puertas cerradas, por los incidentes que protagonizaron los hinchas de San Lorenzo ante Colón, cuando el árbitro Diego Abal convalidó un gol ilegal del equipo santafesino. En ese silencio, el gol tempranero de Vélez pareció una cuchillada: Cubero combinó bien por la derecha con Fernández, tiró el centro atrás y Cabral, por el segundo palo y aprovechando la quietud de Buffarini, puso la cabeza para anotar el 1 a 0.

La ventaja le dio comodidad a Vélez para manejar el desarrollo del encuentro, y en la tarea se vio favorecido por lo que hizo San Lorenzo: poquito, muy poquito, por no decir nada. Sin circuitos ofensivos, sin sociedades, el local se perdió en el orden velezano.
Al conjunto de Ricardo Gareca ni siquiera le hizo falta recurrir a su mejor funcionamiento para controlar el resultado, aunque sí exhibió una carencia: ambición para aumentar la diferencia.

Un remate de Bazán, que se fue por encima del travesaño; y un cabezazo de Gigliotti que detuvo Barovero, tras centro de Buffarini; fueron las aproximaciones de San Lorenzo apenas iniciado el complemento. El conjunto de Madelón exhibió en ambas jugadas una intensidad hasta allí inédita, pero resultó un espejismo: a medida que se fue reacomodando, Vélez logró desdibujar el ímpetu local.

Vélez tejió el complemento con paciencia: primero se garantizó el cero en su arco y luego lo liquidó con un verdadero golazo de Iván Bella. Los tres puntos lo mantienen en la pelea por la punta; para San Lorenzo, lo opuesto: la derrota hizo más visible el fantasma del descenso.