San Lorenzo mereció más contra Arsenal, no le cobraron un penal y le sacaron un tiro en la línea, pero fue empate sin goles ante Arsenal. Sumó un punto de los últimos 12, cayó a zona de descenso y al final hubo reproches a Caruso. Algunos silbidos en el final, en el Gasómetro. Partido cerrado, friccionado, a puro nervio. Con el fantasma del descenso otra vez encima y la gente sensible. Pero a San Lorenzo otra vez no se le dio, ahora contra Arsenal. Y un punto de 12 es muy poco para este equipo, que está en zona de descenso por el triunfo de San Martín de San Juan. ¿Qué fue defensivo? No, San Lorenzo buscó y buscó. Tuvo sus chances pero le faltó profundidad y una pizca de suerte. Por ejemplo, para que no se equivocara Lunati y cobrara el penal de Braghieri a Stracqualursi, en el primer tiempo. Son de esas jugadas que cambian un partido. Caruso protestó pero el juez se acercó para callarlo. Después, en el segundo tiempo el Ciclón fue bastante más que Arsenal, que venía de perder cuatro al hilo, que hizo todo el tiempo posible y que apostó siempre a la contra. A Stracqualursi le sacaron un cabezazo en la línea (Lisandro López) y después merodeó el 1-0 (cerca Mirabaje), que no pudo llegar.
Difícil el momento del Ciclón, que ahora tiene dos semanas con el equipo en zona de descenso porque se vienen las Eliminatorias. Puso todo, se lo notó nervioso por momentos y llegó, pero le faltó gol. Y sin gol, imposible ganar.
Las cosas no le salen al equipo de Caruso Lombardi y la ansiedad se va convirtiendo en presión. Tantos nombres, tantas incorporaciones, no han podido cambiarle la cara aún grande en desgracia que camina por la cornisa de la temida caída libre al descenso. Por ahora, su presente es gris.
