En el fútbol no siempre gana el que mejor juega, el que más propone, sino el que convierte los goles y el que tiene más suerte. Y eso es lo que ocurrió en una nueva edición del clásico cuyano. San Martín dejó todo hasta con un jugador menos, pero Godoy Cruz, el líder de la Zona 1, la metió en una pelota parada, se impuso por 1-0 y se adueñó del derby en el Malvinas Argentinas de Mendoza.

El primer tiempo fue entretenido y dinámico, con ambos equipos demostrando que querían los tres puntos. San Martín estudió a Godoy Cruz en los minutos iniciales, en varios pasajes lo superó y hasta tuvo la chance más clara, cuando Javier Toledo reventó el travesaño prácticamente en un mano a mano con el arquero Rey.

En los primeros minutos del complemento bajó el ritmo del juego y el partido fue malo, hasta que a los 26’ Emanuel Dening tuvo el gol en sus pies tras una buena tapada de Rey, pero otra vez el travesaño le ahogó el grito de gol a un jugador verdinegro. De ahí en más, el equipo de Pablo Lavallén fue con todo a buscar la victoria con un jugador menos por la expulsión de Daniel González y, en una jugada aislada, el Tomba se encontró con un tiro libre que el Morro García cambió por gol para sentenciar el 1-0 en la ventosa tarde mendocina.

San Martín, lejos de darse por vencido, siguió intentando vulnerar el arco de Rey y Dening lo tuvo una vez más, pero la suerte no estuvo de su lado y la tercera derrota al hilo terminó de consumarse. Fue la más dolorosa. Porque se hizo un buen partido ante el clásico rival, que atraviesa un muy buen momento y, encima de local, se hace aún más fuerte.