La NBA sancionó ayer de por vida a Donald Sterling, dueño de Los Angeles Clippers, por los comentarios racistas conocidos el fin de semana (“te puedes relacionar con negros, pero no lo promociones”, le dijo a su novia afroamericana en una charla por celular que se difundió), y le aplicó una multa de 2,5 millones de dólares, la máxima posible, y lo obligó a vender en corto plazo sus acciones del equipo.