El peronismo dominó la política de Santa Fe durante los 24 años que van desde la reinstalación de la democracia y el 2007, pero fue vencido ese año por una alianza que encabezó el socialista Hermes Binner, quien concluye en diciembre su mandato.
Este ciclo de casi un cuarto de siglo de manejo por parte del justicialismo tuvo su capítulo central en la alternancia que protagonizaron Carlos Reutemann (1991-1995 y 1999-2003), y Jorge Obeid (1995-1999 y 2003-2007), que absorbió la vida política provincial durante 16 años. Esta etapa quedó marcada por dos características: la fuerte presencia política del ex corredor de Fórmula 1 y la vigencia de la ley de lemas, que permitió al peronismo eludir la dispersión de sus fuerzas, a la vez que sumó los votos necesarios para mantenerse en el gobierno.
La democracia se reinició en 1983 con un angustioso triunfo del justicialista José María Vernet sobre el radical Aníbal Reinaldo, en medio de la intensa ola alfonsinista nacional, por apenas un punto, con el 41,9 por ciento de los sufragios, contra el 40,9 por ciento.
En 1987 el también justicialista Víctor Reviglio, en fórmula con Antonio Vanrell, accedió a la Casa Gris con el respaldo del 43,6 por ciento, contra 28 de la UCR del radical Luis Changui Cáceres.
Este excepcional ventaja electoral de 15 puntos fue dañada por la gestión que se inició ese año y las acusaciones y comprobaciones de corrupción que minaron el prestigio partidario. Para salvarse de una derrota, el PJ promovió un cambio de legislación electoral en 1990 e introdujo con apoyo opositor la ley de lemas.
El sistema permitía sumar todos los votos de un partido (lema) al candidato individualmente más sufragado con esa identidad y con eso se evita que las disidentes internos se fueran a la oposición, con lo que mantenía el caudal partidario.
Con este régimen llegó Carlos Reutemann, cuando el PJ juntó el 46 por ciento de los votos, contra el 39 por ciento del radical Horacio Usandizaga, pese a que la boleta con su nombre sólo fue elegida por el 33 por ciento de los santafesinos, contra 38 del postulante de la UCR.
Cuatro años después, en 1995, la imposibilidad constitucional de la reelección le abrió las puertas del poder a otro justicialista, Jorge Obeid, quien accedió por 3 puntos de diferencia (47,8 por ciento contra 44,6) de Usandizaga, esta segunda vez, candidato de una acuerdo radical-socialista. El PJ sacó una ventaja total de apenas 50 mil votos, pero en forma individual, el postulante de la alianza fue sufragado por 140 mil electores más que Obeid.
El PJ retuvo el gobierno nuevamente en 1999, pese a que los comicios nacionales de ese año dieron el triunfo a la fórmula de la Alianza, Fernando De la Rúa-Carlos ‘Chacho‘ Alvarez: Obeid le devolvió la posta a Reutemann y este ganó con el 54,5 por ciento contra el 39 por ciento de Usandizaga. El 2003 marcó el último gobierno del ciclo de alternancia de Reutemann y Obeid, cuando éste triunfó con el 50,9 por ciento contra 45,2 por ciento al socialista Hermes Binner, quien se presentó en una boleta de la Alianza conformada además por la UCR y la fuerza de Elisa Carrió.
Obeid se había comprometido a enviar a la legislatura el cambio de la ley de lemas y los legisladores cambiaron el sistema. Como consecuencia, en 2007, Binner puso fin a esta etapa de seis gobernaciones sucesivas de justicialistas, al derrotar con el 53,8 por ciento de los votos al candidato Rafael Bielsa, del Frente para la Victoria, que bajó al 42,8 por ciento.
Las elecciones de mañana dirán si el gobierno retornará a manos peronistas o, si por el contrario, demuestra que el cambio de tendencia iniciada en 2007 fue más que una mera expresión de una coyuntura particular. Es decir si se agrega un nuevo eslabón a la saga peronista o comienza a agregar eslabones a la cadena Binner-Bonfatti, o si el ciclo gira hacia Miguel Del Sel.
