El ser vigilador privado no da garantías de seguridad. Es el caso de Vicente Godoy, quien el miércoles a la tarde salió de su hogar junto a su esposa y, en las cerca de 3 horas que permanecieron afuera, casi le vaciaron la vivienda. Además de artefactos y ropa, le robaron 5.500 pesos, uno de sus uniformes de vigilador, un cachorro Caniche de 60 días y hasta una caja con fotos.
‘La bronca que da es que se llevan las cosas por la calle y nadie ve nada. Realmente me dejaron sin nada’, decía Vicente, sobre el robo en esa casa que alquilan en calle Ricardo Gutiérrez en Alto de Sierra, Santa Lucía. Su mujer, Paola Pinto, y él se ausentaron a las 15.30. Ella es empleada doméstica y él es vigilador privado. Los desconocidos destrozaron la puerta principal. Se llevaron una computadora, un Tv, una cámara, un reproductor de Dvd, un radiograbador, un nebulizador, un casco, calzados, ropa, $5.500, un uniforme y el cachorro.
