La dirigencia de Boca Juniors decidió rescindirle el contrato a Daniel Osvaldo debido a la inconducta del delantero, que discutió con el entrenador Guillermo Barros Schelotto y fumó en el vestuario tras el partido ante Nacional de Uruguay, por los cuartos de final de la Copa Libertadores. Osvaldo se retiró del campo de juego apenas el árbitro marcó el final, molesto por haber jugado apenas cinco minutos, y mantuvo un entredicho con parte del cuerpo técnico.

La gota que rebalsó el vaso tuvo lugar minutos después, cuando el entrenador Guillermo Barros Schelotto entró al vestuario y lo encontró fumando, le ordenó ‘apagá ese pucho‘ y el delantero, además de no hacer caso, le respondió en mala forma. Barros Schelotto tomó la decisión de no contar más con Osvaldo, la conducción del club encabezada por el presidente Daniel Angelici respaldó al director técnico y determinó rescindir el contrato del jugador.

Por otra parte, el plantel, en su conjunto, no tomó partido por Osvaldo e incluso Carlos Tevez, que impulsó el segundo ciclo del delantero en Boca a comienzos de este año, le soltó la mano. Osvaldo reapareció en el cotejo con Nacional en los últimos minutos después de permanecer inactivo desde el 20 de marzo, ante Lanús, en recuperación de una fractura de la falange proximal del quinto dedo del pie derecho.

La lesión se había producido el 14 de febrero frente a Atlético Tucumán y en definitiva, el jugador participó de cinco partidos en lo que va del año ya que además de los dos referidos estuvo ante San Lorenzo de Almagro por la Supercopa Argentina y frente a San Martín de San Juan por el campeonato.

Un final que se anunciaba con tanta polémica en el medio y sin la reacción que se esperaba de un jugador de selección.