El candidato opositor para las elecciones presidenciales de Brasil, José Serra, pudo haber tenido recientemente su momento "Sarah Palin".
La sorpresiva elección de último minuto por parte de Serra de un desconocido diputado de Río de Janeiro de 39 años como su compañero de fórmula en la vicepresidencia tiene similitudes -y riesgos similares- a los del anuncio de Sarah Palin como candidata a la vicepresidencia en la campaña republicana para las elecciones del 2008 en EEUU.
Como en el caso del ex contendor republicano John McCain, Serra es un candidato presidencial entrado en años y que se presenta a la disputa por segunda vez, tratando de ganar terreno en los sondeos de opinión y recurriendo a un rostro más joven para dar energía a su campaña.
Tres meses antes de las elecciones de octubre en la mayor economía de Latinoamérica, la candidata oficialista, Dilma Rousseff, ha acortado la gran brecha que la separaba de Serra en los sondeos de opinión, aparentemente gracias a una influencia positiva de la pujante economía de Brasil y de la enorme popularidad del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Después de meses estando abajo en las encuestas ahora se habla un empate técnico.
La esperanza de Serra es que su elección de Indio da Costa inyecte vitalidad jovial a su campaña y que atraiga a los votantes brasileños más jóvenes.
El peligro, como sucedió con McCain, es que su compañero de fórmula erosione su principal atractivo entre los votantes principales: que Serra es un tecnócrata experimentado que se rodeará con un equipo capaz y construirá sobre el progreso económico de Brasil.
"Pensarías que (el partido de Serra) estaría mejor organizado y articulado para generar un candidato a
vicepresidente que ayude a Serra a remontar en las encuestas", dijo David Fleischer, analista político con sede en Brasilia.
"Lo que puedes deducir es que Serra probablemente perderá las elecciones. No creo que (Da Costa) aporte o reste nada", agregó.
Muchos analistas esperan que Rousseff, que aún es relativamente desconocida a nivel nacional, suba más en la
medida en que avance la campaña presidencial y aumente su perfil a nivel nacional.
Su compañero de fórmula en la vicepresidencia es Michel Temer, un veterano diputado.
Serra, ex ministro de Salud y ex gobernador del estado de Sao Paulo, de 68 años, eligió a Da Costa como compañero de fórmula el miércoles, desechando su propuesta previa de un senador del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), en el que milita.
Líderes del aliado Partido Demócrata (DEM), en el que milita Da Costa, habían amenazado con abandonar la coalición si Serra no los incluía en su fórmula presidencial.
La decisión del miércoles terminó con una prolongada indecisión sobre el puesto de vicepresidente, que ha provocado dudas respecto a los preparativos de la campaña de Serra y a su capacidad de liderazgo.
Serra perdió en segunda vuelta en el 2002 ante el presidente Lula, que por ley no puede presentarse a un tercer
mandato consecutivo.
"Nuestro Indio es un político de la nueva generación, un joven que ya tiene una importante experiencia en la vida
pública", dijo Serra tras anunciar a su compañero de fórmula.
Da Costa fue concejal en Río de Janeiro y es más conocido por haber patrocinado una ley en el Congreso el año pasado que prohíbe postular a cargos públicos a cualquier persona con antecedentes criminales.
