La crisis de los mercados financieros internacionales se puso de relieve ayer y abrió nuevos interrogantes con
un nuevo derrumbe mundial de las acciones, el petróleo y otros commodities, en el primer día hábil después de la rebaja dispuesta por Standard & Poor‘s en la calificación crediticia de EEUU.
Sin respuestas particulares ni articuladas por parte de las grandes potencias económicas, Wall Street y las Bolsas de toda Europa, Asia y América latina tuvieron ayer su día más negro desde de 2008 durante la crisis financiera que arrancara con la caída del banco Lehman Brothers, origen del gigantesco programa de estímulo fiscal que hoy ahoga a la mayor economía del mundo.
Las acciones y monedas de América Latina, con Argentina a la cabeza, sufrieron una de sus peores jornadas en tres años.
Las ventas de pánico llevaron al borde de la paralización las operaciones de la bolsa de Sao Paulo -la más grande de la región- y detuvieron por media hora la rueda en la bolsa peruana, dominada por acciones mineras.
El índice referencial de la bolsa brasileña, el Bovespa se hundió un 7,69% a 48.876 puntos según el cierre preliminar, mientras que el principal índice bursátil de México, el IPC, cayó un 5,88% y se ubicó en 31.715 puntos.
La bolsa de Lima, en tanto, cayó un 7,09%, a 18.730,56 puntos, su menor nivel desde el 28 de junio.
“Lo que preocupa es que estos países que están sobreendeudados no tienen cómo pagar la deuda, y a la larga lo
que va a suceder es un ajuste y eso nos arrastraría a una nueva recesión”, dijo José Menor, analista de la firma Juan Magot en Lima.
En América latina, la postal más dura del desplome la ofreció el Merval, el índice que mide las principales acciones en la Bolsa de Buenos Aires, con una estrepitosa caída de 10,3%.
Fue la decimotercera caída en importancia en toda la historia del indicador, según un informe elaborado por el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC).
El retroceso más importante se registró el 8 de enero de 1990, en plena hiperinflación, cuando el índice líder marcó una variación diaria negativa del 53,09%.
La merma del día de ayer (-10,73%) “es la quinta mayor desde el inicio de la Convertibilidad y la décimo tercera en toda la historia del índice”. La última caída similar fue el 21 de octubre de 2008, en pleno proceso de estatización de AFJP, cuando el Merval marcó un rojo del 10,99%.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) debió vender unos 240 millones de dólares de sus reservas para evitar una brusca caída del peso. Así, logró sostener el precio del dólar vendedor a $4.19.
En tanto, Wall Street sufrió su mayor caída en casi tres años porque los inversores huyeron en masa hacia la seguridad del oro y de los bonos.
Luego de que se rebajó la nota a la deuda de la principal economía del planeta, los bonos del Tesoro, el oro, el franco suizo y el yen fueron los únicos activos del mundo que subieron como activos de refugio.
El rendimiento de los bonos del Tesoro de EEUU a 10 años bajó desde 2,56% del cierre del viernes a 2,33%, lo que significa que subió su precio, debido a la mayor demanda del mercado.
Resulta paradójico que los bonos del Tesoro resulten un refugio, cuando precisamente, la calificadora Standard & Poor’s sostuvo ayer que los EEUU no recuperará por un tiempo la calificación crediticia más alta (‘AAA‘), y la nota actual (‘AA-‘) podría sufrir otra rebaja durante los próximos dos años, a ‘AA‘.
Una de las explicaciones que encontró la propia calificadora de este fenómeno es que el dólar se mantendrá como la principal moneda de reserva mundial por “falta de alternativas”.
Otro punto es que los grandes inversores como China, el mayor tenedor de bonos del mundo de EEUU (cuenta con alrededor de 1,16 billones de dólares), necesita seguir comprando dólares y bonos del Tesoro de EEUU, paras mantener su moneda competitiva respecto del dólar y poder seguir exportando a la principal economía del mundo.
