Tras el reciente descenso de Quilmes, el equipo se armó para volver rápidamente a Primera. Así, el equipo más antiguo del fútbol argentino que fue campeón nacional en 1912 y 1978, se armó con nombres de peso, categoría y con el sello de un rápido retorno por eso los hinchas ayer no soportaron la derrota y apuntaron a Ricardo Caruso Lombardi y Miguel Caneo. El entrenador y el generador de juego no se salvaron de los insultos. Incluso tras la derrota, los hinchas los quisieron ir a buscar, pero la policía tuvo que intervenir con balas de goma para desalojar la parte del estadio por donde salen los planteles.

Caruso era insultado y en medio del partido se dio vuelta y les respondió. Insultos por partida doble, que el mediático entrenador que sorteó un plasma entre su plantel como premio por haber superado la fecha pasada a Chacarita por 3-1 de visitante, ayer fue el centro de los reproches.

Incluso en la platea hubo trompadas entre los detractores de Caruso y los que lo defienden a muerte. Afuera, con la derrota consumada, los hinchas pedían hablar con Caneo, como el símbolo de equipo. Todo mal. Quisieron invadir la zona de vestuarios y la policía intervino. Balas, corridas y un escenario totalmente inesperado para un equipo que todavía no había perdido en la temporada de local.

La historia entre los hinchas no es la mejor, y mucho tuvo que ver porque están divididos en dos bandos, a tal punto de algunos le juraron muerte a la otra banda.